
El robo de carga durante su traslado registró un incremento en el primer trimestre de 2026.. El Estado de México se consolidó como la entidad con mayor incidencia de este delito, concentrando una parte significativa de los casos reportados a nivel nacional, seguido de Puebla y el corredor de la autopista México-Veracruz, históricamente uno de los más golpeados por la delincuencia organizada.
Los rubros con mayor índice de robo fueron los productos de consumo masivo, electrónicos y alimentos, que son los más fáciles de comercializar en mercados informales. Los métodos utilizados por los grupos delictivos han evolucionado: del asalto carretero tradicional, han pasado a modalidades más sofisticadas que incluyen la infiltración de operadores, el robo de unidades enteras en zonas de pernocta y el desvío de cargas en puntos de transferencia.
Para el sector del autotransporte, las cifras del primer trimestre son especialmente preocupantes porque se producen en un contexto de elevados costos operativos y márgenes reducidos. Cada robo no solo representa la pérdida directa de la mercancía: genera también costos de seguros, impacto reputacional con los clientes y presión psicológica sobre los operadores, quienes cada vez más reportan miedo a transitar por ciertos tramos.
Las organizaciones del sector han reiterado la necesidad de una estrategia de seguridad específica para el autotransporte que incluya patrullaje inteligente en corredores de alto riesgo, sistemas de geolocalización obligatorios para unidades de carga y la judicialización efectiva de los casos reportados. La impunidad sigue siendo el principal incentivo para los grupos delictivos que operan sobre las carreteras mexicanas.


