AutomotrízÚltimas noticias

La voz de la tragedia: Así era el lujoso Mercedes donde Zabludovsky narró el sismo de 1985

“Es un temblor que ha dejado una huella de dolor, de sangre, de víctimas y de daños que tardaremos en reponernos en mucho tiempo”.

Jacobo Zabludovsky, 19 de septiembre de 1985.

Minutos después del terremoto que azotó a la Ciudad de México en 1985, el comunicador Jacobo Zabludovsky y su chofer decidieron recorrer algunas arterias de la capital a bordo de su Mercedes 300D año 1982, para dar vida a las voces anónimas que ejemplificaban la catástrofe.

No había suministro eléctrico en gran parte de la ciudad y las líneas telefónicas estaban saturadas. En ese momento la XEW eran de las pocas estaciones radiofónicas que lograron dar cobertura a la tragedia, y la hicieron a través del recorrido de Zabludovsky con su Mercedes.

Su vehículo no era como cualquier otro, tenía la peculiaridad de incluir un radioteléfono a bordo (algo muy poco común en aquella época). De hecho, sólo 600 autos incluían este sistema y fue un regalo que el periodista recibió por parte de Emilio Azcárraga Milmo, presidente de Televisa en esos años.

El comunicador jamás imaginó que ese pequeño detalle sería la gran diferencia en medio de la tragedia (en aquel momento no había celulares, ni redes sociales que pudieran agilizar la búsqueda).

Sabías que…

El 17 de junio de 1946 en San Luis, Misuri, Estados Unidos, se instaló por primera vez un teléfono dentro de un auto.

Lujo a tope en medio del sismo más devastador

El vehículo de Zabludovsky era todo un lujo que pocos podían tener. Los materiales eran de alta calidad e incluía una fina tela que recorría todo el habitáculo hasta llegar a la cajuela.

El interior elegido por el comunicador poseía interiores en gris y tenía la particularidad de ser equipado con lo que él prácticamente quisiera (por ejemplo, un radioteléfono). Este artefacto de comunicación utilizaba un transmisor de alta potencia y antena externa, lo cual era ideal para zonas con poca interacción.

El modelo añadía frenos de disco en las cuatro ruedas y sistema antibloqueo ABS, mientras que la carrocería (la cual contaba con blindaje presidencial) estaba reforzada con áreas de deformación programada.

Además, los faros ajustables y la columna de dirección colapsable en caso de golpe frontal venían de serie, dos aspectos sumamente vanguardistas para esos años.

La oferta mecánica de toda la gama iba desde los fantásticos propulsores de inyección electrónica con 136 y 185 caballos hasta los diésel y turbodiésel con potencias de 55 a 125 equinos.

Mercedes logró comercializar más de dos millones y medio de unidades de este modelo durante sus 11 años de existencia y sentó las bases del Clase E actual.

Testigo presencial de la tragedia

Gracias a la comunicación móvil de su Mercedes, Zabludovsky logró narrar en tiempo real lo que sus incrédulos ojos observaban aquel fatídico 19 de septiembre de 1985, lo cual permitió difundir datos fundamentales para la localización y rescate de las víctimas.

Mientras describía la magnitud de la tragedia, se dio tiempo de entrevistar a personas que buscaban desesperadamente a sus familiares. El testimonio más recordado fue el del dueño de la cafetería ‘Súper Leche’, la cual se ubicaba en San Juan de Letrán, hoy Eje Central Lázaro Cárdenas, y que había colapsado por completo.

Ahí el angustiado hombre narró al comunicador a través del radioteléfono que su hermana y madre vivían en ese edificio y se encontraban justo al momento del movimiento.

Años después, Zabludovsky realizó una entrevista radiofónica con el mismo hombre, el cual le informó que ese trágico día fallecieron su madre y hermana, además de otros siete familiares.

Zabludovsky falleció en 2015 a causa de un derrame cerebral, pero aquella crónica a bordo de su lujoso Mercedes 300D permaneció en la mente de todos aquellos que presenciaron la tragedia convertida en realidad.

Artículos relacionados

PUBLICA AQUÍ!

Back to top button