
Volvo Buses produjo en su planta de Tultitlán, Estado de México, el primer autobús modelo 9800 que será entregado a Ómnibus de México, en una producción que muestra que la manufactura de autobuses de pasajeros de largo recorrido en México tiene capacidad para fabricar localmente los modelos de mayor especificación técnica que el mercado del transporte de pasajeros demanda, según reportó Cluster Industrial. La entrega del Volvo 9800 —uno de los autobuses de mayor confort y tecnología disponibles en el mercado de transporte foráneo— a Ómnibus de México es también una señal de que las empresas de autobuses de primera clase siguen invirtiendo en renovación de flota.
La planta de Volvo Buses en Tultitlán tiene décadas de operación en México y es uno de los principales centros de manufactura de autobuses del país, con capacidad para producir modelos de distintas categorías para el mercado mexicano y para exportación a otros países de América Latina. La producción local del modelo 9800 —en lugar de importarlo terminado— tiene ventajas de costo, de personalización para las condiciones del mercado mexicano y de tiempo de entrega que hacen que la manufactura local sea la opción preferida tanto para Volvo Buses como para sus clientes.
Ómnibus de México es una de las empresas de autobuses de primera clase más grandes del país, con rutas que cubren los principales corredores interurbanos del país. La renovación de su flota con el Volvo 9800 —fabricado en Tultitlán— es un indicador de que el mercado del transporte de pasajeros de largo recorrido mantiene dinamismo de inversión en el año, a diferencia del mercado de remolques para el autotransporte de carga que no encuentra aceleración. Las empresas de autobuses tienen un modelo de negocio con tarifas que pueden ajustarse más rápido que los contratos de flete del autotransporte de carga.
Para el sector del autotransporte de pasajeros en su conjunto, la entrega del primer Volvo 9800 producido en Tultitlán es también una señal sobre la competencia modal que el tren México-Nuevo Laredo y el Tren México-Querétaro representarán en el mediano plazo para los corredores donde hoy los autobuses de primera clase son el modo dominante. Las empresas de autobuses que estén renovando su flota ahora están apostando a que la ventaja competitiva de sus servicios —terminales en centros urbanos, rutas puerta a puerta, horarios frecuentes— seguirá siendo suficiente frente a la competencia ferroviaria.



