Editor PickInvestigación TMXÚltimas noticias

El seguro de carga cambia de modelo: por qué las aseguradoras están dejando de vender pólizas anuales y empiezan a cobrar por viaje

Autotransporte de Carga · Logística

El robo a unidades de transporte de carga y pasajeros aumentó 90.5% en seis años, según la AMIS, y ya es el ramo con mayor siniestralidad del país. La respuesta del mercado no es solo subir precios: es rediseñar por completo cómo se calcula el riesgo, embarque por embarque. Transporte.mx explica el cambio de modelo y lo que se avecina con la reforma fiscal de 2026.

+90.5%Aumento del robo a unidades de transporte de carga y pasajeros en 6 años, según AMIS
80%Índice Combinado Neto del ramo de transporte a marzo de 2026
10-20%Posible encarecimiento adicional de primas en 2026 por cambios en el tratamiento del IVA

Durante años, contratar un seguro de carga en México siguió una lógica simple: la empresa transportista declaraba el valor de mercancía que proyectaba mover en el año, la aseguradora calculaba una prima anual con base en esa declaración, y ambas partes convivían con ese número durante doce meses, sin importar que una parte de las rutas recorridas fuera mucho más riesgosa que otra. Ese modelo, de acuerdo con especialistas del sector asegurador, ya no es sostenible frente al nivel de robo que enfrenta hoy el autotransporte mexicano, y está siendo sustituido de forma acelerada por esquemas de tarifación dinámica que cobran una prima distinta por cada embarque, según la ruta, el horario y el tipo de mercancía específicos de ese viaje.

El dato que explica el cambio: el sector con mayor siniestralidad del país

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) ha documentado que, en un periodo de seis años, el robo de unidades de transporte de carga y pasajeros aumentó 90.5%, convirtiendo a este ramo en el que mayor porcentaje de siniestralidad registra dentro de todo el sector asegurador mexicano. Ese dato coincide con lo que Transporte.mx ha documentado a lo largo de 2026 desde el ángulo operativo: un robo al autotransporte cada 50 minutos, según ANTAC, con 76% de los casos involucrando algún tipo de violencia y una concentración de 86.3% de los eventos en apenas 10 entidades del país.

Fuente: Transporte.mx con datos de AMIS y el Índice Combinado Neto del ramo de Transporte (marzo 2026).

Por embarque, no por año: el modelo que ya opera en el mercado

“A raíz de los altos grados de incidencia de robos ya identificados en distintas rutas, horarios y estacionalidad, estamos generando una equidad de tarifas al mercado con base en identificación del riesgo por cada movimiento”, explicó Gianmarco Scarsi, director ejecutivo y fundador de Zuru Logistics Insurtech.

El mecanismo que describe Scarsi resuelve un problema estructural del modelo tradicional: bajo la póliza anual, un cliente que mueve mercancía de bajo riesgo por rutas seguras terminaba subsidiando, en la práctica, a otros clientes que operan en corredores de alto riesgo, porque la aseguradora no contaba con información granular para diferenciar el costo real de cada operación. Con tarifación dinámica, una póliza por embarque en una zona de alto riesgo puede costar el doble que una en zona de bajo riesgo, de acuerdo con datos de Zuru, lo que en teoría permite que el cliente de bajo riesgo pague una prima más justa y competitiva, mientras que el riesgo específico de cada ruta se refleja con mayor precisión en el costo.

El problema del Excel: por qué el mercado tardó tanto en cambiar

Alejandro Romero, director de líneas comerciales de AARCO, promotor de agentes de seguros y fianzas, señaló que buena parte de las aseguradoras todavía evalúan la siniestralidad de un transportista con herramientas tan básicas como hojas de cálculo, con base únicamente en el número de casos registrados durante el último año, sin incorporar variables más finas como ruta específica, horario de tránsito o tipo de mercancía transportada. Ese rezago tecnológico explica, en parte, por qué el sector asegurador tradicional ha tardado en adaptar su modelo de precios a la velocidad con que ha evolucionado el propio delito: mientras los grupos criminales ya usan tecnología —dispositivos jammer para inhibir el GPS, presentes en 71% de los robos documentados por N+—, buena parte del mercado asegurador seguía operando con métodos de análisis de riesgo de una generación tecnológica anterior.

La paradoja de la información: castigar al que no se conoce, no al que más roba

El fundador de Zuru identificó una consecuencia perversa del modelo tradicional: al no contar con información granular sobre el riesgo real de cada ruta o cliente, las aseguradoras tienden a fijar la tarifa más alta posible para cualquier transportista que no puedan evaluar con precisión, simplemente porque desconocen su nivel real de exposición. El resultado es un mercado donde los clientes con menor riesgo terminan pagando primas injustamente altas, mientras que las propias aseguradoras se muestran reacias a entrar de lleno a un mercado que perciben, en conjunto, como excesivamente siniestrado. La paradoja adicional es que, según ha señalado el propio sector, algunas rutas de “alto riesgo” percibido pueden en realidad presentar menor siniestralidad efectiva de la que se les atribuye por default, lo que hace que el aseguramiento basado en datos —y no en percepción general— pueda ampliar el mercado asegurable en lugar de reducirlo.

El incremento que ya documentó Canacar

Este cambio de modelo no ocurre en un vacío de precios estables. Canacar ha documentado a lo largo de 2026 que las pólizas de seguro de algunas empresas transportistas subieron hasta 34% en un año, muy por encima de la inflación general, un incremento que la propia cámara atribuye directamente al deterioro del entorno de seguridad carretera más que a un ajuste actuarial ordinario. Ese incremento se suma ahora a una presión adicional que viene del terreno fiscal, no del delictivo.

La amenaza que viene: el cambio fiscal de 2026

De forma paralela al rediseño del modelo de tarifación por riesgo, el sector asegurador mexicano en su conjunto enfrenta un factor de presión sobre precios completamente distinto: las reformas a la Ley de Ingresos 2026 podrían encarecer las primas de seguros hasta en 20% o más, debido a un cambio fiscal que modifica la forma en que las aseguradoras manejan el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ante el SAT, específicamente por la no acreditación del IVA en ciertos componentes del costo de los siniestros. Aunque ese ajuste se ha discutido principalmente en relación con seguros de autos y gastos médicos, especialistas del sector consideran que su efecto se extenderá al resto de los ramos, incluido el de transporte de carga, en un momento en que ese ramo específico ya opera con un Índice Combinado Neto de 80% —es decir, la aseguradora gasta 80 centavos por cada peso de prima que recibe, dejando un margen operativo comprimido que deja poco espacio para absorber presiones fiscales adicionales sin trasladarlas al cliente final—.

Lo que significa para las empresas de autotransporte

Para las flotas de carga mexicanas, la combinación de estos dos fenómenos —el rediseño hacia tarifas dinámicas por embarque y la posible presión fiscal adicional sobre las primas— apunta hacia un mercado de seguros más preciso pero no necesariamente más barato. La recomendación que ofrecen los propios especialistas del sector es adoptar, del lado de la empresa transportista, prácticas que reduzcan su perfil de riesgo verificable: telemetría, geocercas, rutas documentadas y protocolos de seguridad consistentes, herramientas que bajo un esquema de tarifación dinámica por viaje pueden traducirse directamente en primas más bajas para las rutas y operaciones que logren demostrar, con datos, un riesgo efectivamente menor al promedio del sector.

Transporte.mx dará seguimiento a la evolución del Índice Combinado Neto del ramo de transporte y al impacto de la reforma fiscal 2026 sobre las primas de seguro de carga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *