
La industria de vehículos pesados en México mostró señales de recuperación durante agosto, con un crecimiento de 19% en las ventas al mayoreo, aunque el mercado interno todavía enfrenta retos importantes para consolidar una recuperación sostenida.De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), durante agosto se comercializaron 3,025 vehículos pesados al mayoreo, frente a las 2,541 unidades del mismo mes de 2025. En el acumulado de enero a agosto, las ventas llegaron a 20,591 unidades, un crecimiento anual de 7%.
El segmento de carga fue uno de los principales motores del crecimiento. Durante agosto se vendieron 2,388 unidades, 17.5% más que un año antes. En el caso del pasaje, las ventas alcanzaron 637 unidades, con un incremento de 25.4%.Sin embargo, el panorama cambia cuando se observan las ventas al menudeo. Durante agosto se comercializaron 3,194 vehículos, una caída de 4.8% frente a 2025. En el acumulado enero-agosto, el retroceso es todavía más fuerte: 22,309 unidades, 18.2% menos que en el mismo periodo del año anterior.La producción y las exportaciones mostraron un comportamiento mucho más dinámico. En agosto se fabricaron 16,389 vehículos pesados, un crecimiento de 100.2%, mientras que las exportaciones alcanzaron 14,310 unidades, con un aumento de 116.7%. En el acumulado anual, la producción crece 2.6% y las exportaciones 3.7%.
Para ANPACT, el reto está en lograr que este crecimiento industrial se traduzca en una verdadera renovación de las flotas mexicanas. La asociación recordó que la antigüedad promedio del parque vehicular pesado en México es de 19.3 años, lo que representa un problema en materia de seguridad, eficiencia y emisiones.Entre las medidas propuestas se encuentran mayor acceso al financiamiento, incentivos fiscales, programas de chatarrización y controles más estrictos a la importación de vehículos usados provenientes de Estados Unidos.
ANPACT estima que por cada 100 vehículos nuevos comercializados en México ingresan alrededor de 53 unidades usadas importadas.La organización también destacó herramientas como la depreciación acelerada, que permite depreciar hasta 86% del valor de una unidad nueva en el año siguiente a su adquisición, así como programas de financiamiento dirigidos principalmente a empresas con hasta 30 vehículos pesados.
En el entorno internacional, ANPACT reiteró que mantener la certidumbre del T-MEC será clave para la industria mexicana de vehículos pesados, particularmente ante la revisión del acuerdo comercial y los aranceles aplicados por Estados Unidos.El balance de agosto deja una lectura clara: la industria está produciendo y exportando más, pero el transportista mexicano todavía no está renovando su flota al mismo ritmo. Y ahí está, probablemente, el verdadero cuello de botella del mercado.
La industria mexicana de vehículos pesados cerró agosto con señales mixtas.
Las ventas al mayoreo crecieron 19%, mientras que la producción aumentó 100.2% y las exportaciones 116.7%. Sin embargo, las ventas al menudeo siguen mostrando debilidad y acumulan una caída de 18.2% entre enero y agosto.El punto crítico está en la renovación de flota:
México mantiene una antigüedad promedio de 19.3 años, lo que limita eficiencia, seguridad y competitividad. ANPACT plantea una combinación de financiamiento, incentivos fiscales, chatarrización y mayor control a la importación de unidades usadas.La industria está fabricando más. El problema es que el transportista todavía no está comprando al mismo ritmo.



