
La Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF) nombró a Paulina Téllez Martínez como nueva directora general, cargo que asumió de manera efectiva desde el 20 de abril de 2026. La designación llega en un momento clave para el sector ferroviario mexicano, que busca fortalecer su papel dentro de la cadena logística nacional y avanzar en temas regulatorios, técnicos y operativos.
De acuerdo con la información difundida por la AMF, Téllez Martínez cuenta con más de 25 años de experiencia en el diseño e implementación de proyectos estratégicos en los sectores público y privado, además de trayectoria en fortalecimiento institucional. Su perfil combina experiencia administrativa, jurídica y de seguridad nacional, tres ingredientes que no sobran en un sector donde la regulación pesa tanto como los rieles. (Grupo Milenio)
Entre los cargos que ha ocupado destacan posiciones en la Secretaría de Gobernación, donde fue titular de la Unidad de Justicia, Amnistía y Consolidación del Sistema Penal; en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como asesora del mando superior de la Presidencia; en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y en Ferrocarriles Nacionales de México en Desincorporación. (Grupo Milenio)
En el terreno académico, Téllez Martínez es licenciada en Administración y Finanzas por la Universidad Panamericana, licenciada en Derecho y cuenta con una maestría en Seguridad Nacional por la Secretaría de Marina. Ese cruce de finanzas, derecho y seguridad puede ser relevante para una industria que enfrenta retos en infraestructura, carga, convivencia modal y certidumbre regulatoria.
La AMF informó que la nueva gestión buscará impulsar el cumplimiento de los objetivos estratégicos del organismo y fortalecer la agenda regulatoria, técnica y operativa del sector ferroviario. También se prevé trabajo institucional en materia de seguridad de la carga e infraestructura, así como promoción del cambio modal, es decir, mover más mercancías por ferrocarril cuando tenga sentido económico y logístico.
El reto no es menor. La AMF agrupa a operadores ferroviarios de carga, servicios de pasajeros como metros y trenes suburbanos en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, además de empresas proveedoras. En ese tablero conviven intereses industriales, urbanos, logísticos y regulatorios. No es precisamente una partida de dominó de domingo: aquí cada movimiento impacta costos, tiempos y competitividad.
Para el transporte de carga, el nombramiento debe leerse en clave de negocio. México necesita cadenas logísticas más eficientes, y el ferrocarril puede jugar un papel más fuerte en corredores industriales, puertos, cruces fronterizos y operaciones intermodales. Pero para que eso ocurra se requiere coordinación con autotransporte, inversión en infraestructura, reglas claras y seguridad operativa.
Además, la propia AMF reconoció que el movimiento de carga ferroviaria para 2025 no registró crecimiento y se mantuvo en niveles similares a los de 2024, debido a menor actividad en diversas industrias. Ese dato pone presión sobre la nueva dirección: no basta con administrar la agenda; hay que mover la aguja.



