
La Guardia Nacional instrumentó la Estrategia BALAM como escudo de seguridad para contener el robo al autotransporte de carga en las carreteras federales del país, según publicó Revista Militar Armas. La estrategia, que opera bajo un esquema de inteligencia y operativos preventivos coordinados entre la GN, el Ejército Mexicano y las fiscalías estatales, busca abordar de manera más sistémica uno de los problemas más costosos para el sector: el robo de mercancía en tránsito, que Canacar estima genera pérdidas de hasta 900 mil millones de pesos anuales cuando se suman los efectos de los bloqueos y los asaltos en carretera.
La Estrategia BALAM —cuyo nombre hace referencia al jaguar, símbolo de sigilo y efectividad en la caza— implica el despliegue de unidades de la GN en puntos estratégicos de los corredores carreteros de mayor incidencia delictiva, identificados a través del mapa de riesgo que Canacar publicó días atrás y que señala diez estados como focos rojos. La lógica de BALAM es preventiva: visibilidad de la autoridad antes del robo, no solo respuesta policial después del hecho. El delegado local de AMOTAC en Querétaro ya confirmó mayor presencia de la GN en la carretera 57, uno de los corredores con mayor historial de incidentes en el corredor norte del país.
Para el sector del autotransporte, la activación de BALAM es una respuesta institucional que el gremio ha exigido durante años: una estrategia de seguridad específica para el transporte de carga, diferente de las estrategias generales de combate al crimen organizado que rara vez consideran las características operativas particulares del sector. La clave estará en la continuidad y la efectividad de los despliegues: el sector ya ha visto operativos que se intensifican durante unas semanas y luego se dispersan sin resolver el problema estructural.
La Estrategia BALAM también complementa la nueva facultad de fiscalización vial que la GN recibió a finales de mayo, ampliando el rol de la corporación en las carreteras federales más allá de la verificación del estado mecánico de los vehículos hacia la prevención activa de los delitos contra el autotransporte. La coordinación efectiva entre ambas funciones —tránsito y seguridad— será determinante para que la presencia de la GN en carretera genere resultados reales en la reducción de la incidencia delictiva.



