
El Tren Suburbano que conecta la Ciudad de México con el norte del Valle de México cambió oficialmente de nombre a ‘Tren Felipe Ángeles’ y de propietario: ahora es propiedad del Estado mexicano. La transición, concretada el 23 de abril, marca el fin de la concesión privada y el inicio de una nueva etapa en la operación de este corredor ferroviario que ahora llega hasta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
La extensión del tren hasta el AIFA es estratégica para el gobierno federal, que busca consolidar al nuevo aeropuerto como destino accesible desde el centro de la capital. El servicio ofrece una alternativa de movilidad que evita el tráfico de la autopista México-Pachuca, aunque los tiempos de recorrido y la frecuencia de los trenes siguen siendo un punto de mejora señalado por los usuarios.
Sin embargo, los vecinos de municipios como Tultitlán y Tultepec exigen rutas alimentadoras que faciliten el acceso a las estaciones del tren. La falta de conectividad en la ‘primera y última milla’ sigue siendo el principal obstáculo para que el Tren Felipe Ángeles se convierta en la opción prioritaria de traslado al AIFA. Actualmente, muchos usuarios dependen de mototaxis y vehículos particulares para llegar a las estaciones.
En Guanajuato, la ciudad de León analiza una ruta de tren interurbano de pasajeros sobre el bulevar Timoteo Lozano, aprovechando las vías ferroviarias existentes. La iniciativa refleja el interés creciente de varias ciudades mexicanas por recuperar el ferroviario como opción de movilidad urbana y regional, una tendencia que la modernización del Tren Felipe Ángeles puede impulsar.



