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Diésel rompe la barrera de los 100 dólares por barril en EU y golpea los costos del autotransporte

El mercado energético volvió a poner presión sobre el transporte de carga en Estados Unidos. El precio mayorista del diésel superó por primera vez los 100 dólares por barril, mientras que el combustible en estaciones alcanzó un promedio nacional de 5.454 dólares por galón, impulsado principalmente por el repunte del petróleo y la incertidumbre geopolítica en torno al Estrecho de Ormuz.

De acuerdo con datos de la Energy Information Administration (EIA) publicados el 18 de agosto, el precio promedio nacional del diésel aumentó alrededor de 20 centavos de dólar en una sola semana. Frente al mismo periodo del año pasado, el combustible ya cuesta aproximadamente 1.74 dólares más por galón.

El incremento representa un nuevo desafío para las empresas transportistas estadounidenses, particularmente para aquellas que operan con márgenes estrechos o contratos que no permiten trasladar rápidamente las variaciones del combustible a sus clientes.

El conflicto en Ormuz vuelve a mover el mercado

El principal detonante del incremento ha sido la renovada tensión en Medio Oriente.

El alto al fuego relacionado con el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el Estrecho de Ormuz concluyó el 17 de agosto, provocando una reacción inmediata en los mercados internacionales. El petróleo crudo volvió a superar los 90 dólares por barril, mientras el mercado del diésel estadounidense cruzó la barrera de los 100 dólares.

El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos, por lo que cualquier amenaza de interrupción genera prácticamente de inmediato una prima de riesgo sobre los precios internacionales.

Para las flotas de carga, eso significa que el problema puede trasladarse rápidamente de los mercados financieros al tanque de combustible.

La Costa Oeste ya supera los 6 dólares por galón

El impacto no es uniforme en todo Estados Unidos.

Según la información publicada por FleetOwner con base en datos de la EIA, la Costa Oeste presenta los precios más elevados, con un promedio de 6.203 dólares por galón.

En otras regiones, los precios promedio se ubicaron en:

  • Midwest: 5.435 dólares por galón.
  • Montañas Rocosas: 5.427 dólares.
  • Costa Este: 5.340 dólares.
  • Costa del Golfo: 5.237 dólares.

El Midwest registró además el incremento semanal más pronunciado, con un aumento de aproximadamente 25 centavos por galón.

Un golpe directo a los márgenes de las flotas

Para el autotransporte, pocas variables tienen un impacto tan inmediato sobre los costos operativos como el precio del diésel.

En un tractocamión que recorre cientos de kilómetros diariamente, un incremento cercano a dos dólares por galón frente al año anterior puede representar miles de dólares adicionales de gasto anual por unidad.

Las grandes flotas generalmente cuentan con esquemas de recargos por combustible —conocidos como fuel surcharges— que permiten trasladar parte de estos aumentos a los generadores de carga. Sin embargo, pequeños transportistas y operadores independientes pueden tardar más en recuperar el incremento.

El problema también podría terminar reflejándose en tarifas de transporte más altas y, eventualmente, en mayores costos para las cadenas de suministro.

México debe mirar de cerca lo que ocurre en EU

La escalada también resulta relevante para México.

El transporte transfronterizo está profundamente integrado y miles de tractocamiones mexicanos operan diariamente hacia Estados Unidos. Un incremento sostenido del combustible estadounidense puede modificar costos de viajes, tarifas de transferencia y negociaciones de fletes dentro de los corredores México-EU.

Además, el comportamiento internacional del petróleo puede terminar ejerciendo presión sobre los precios de referencia de combustibles en México, independientemente de los mecanismos fiscales o políticas gubernamentales utilizadas para amortiguar las variaciones.

El nuevo escenario vuelve a colocar al combustible como uno de los principales riesgos financieros para las empresas transportistas durante la segunda mitad de 2026.

Si la tensión alrededor del Estrecho de Ormuz continúa, el sector podría enfrentar una combinación especialmente incómoda: diésel caro, costos operativos crecientes y clientes cada vez más resistentes a aceptar incrementos en las tarifas de transporte.

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