
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos autorizó a Zoox, empresa de vehículos autónomos propiedad de Amazon, el despliegue comercial de hasta 5,000 robotaxis durante los próximos dos años.
La exención temporal permitirá que la compañía incorpore un máximo de 2,500 unidades anuales, a pesar de que sus vehículos no cuentan con volante, pedales ni otros controles convencionales diseñados para un conductor humano. Con esta aprobación, Zoox se convierte en la primera empresa estadounidense autorizada para cobrar viajes en un vehículo autónomo construido desde cero exclusivamente para pasajeros.
El robotaxi de Zoox es un vehículo eléctrico y bidireccional, con cuatro asientos colocados frente a frente y puertas corredizas. Su diseño rompe con la estrategia seguida por competidores como Waymo y Tesla, que utilizan plataformas derivadas de vehículos tradicionales equipadas posteriormente con sensores y sistemas de conducción automatizada.
La empresa comenzará a ofrecer viajes pagados en Las Vegas, donde ya realizaba recorridos gratuitos como parte de su programa de pruebas. Posteriormente contempla ampliar sus operaciones a mercados como Austin y Miami, sujeto a las autorizaciones estatales y locales correspondientes.
La autorización federal incluye obligaciones adicionales de supervisión. Zoox deberá reportar accidentes, detenciones inesperadas y comportamientos irregulares de sus unidades. La autoridad estadounidense también podrá revocar el permiso si detecta riesgos relevantes para los pasajeros o para otros usuarios de las vialidades.
El avance regulatorio coincide con la estrategia industrial de Amazon para incrementar la producción de estos vehículos. La planta de Zoox ubicada en Hayward, California, tiene capacidad proyectada para fabricar más de 10,000 robotaxis al año cuando opere a plena escala.
Sin embargo, la autorización no significa que el camino esté libre de obstáculos. Los vehículos autónomos continúan bajo vigilancia por sus dificultades para reaccionar ante obras viales, vehículos de emergencia y situaciones inesperadas. Zoox incluso ha realizado actualizaciones y llamados a revisión de software durante el desarrollo de su tecnología.
Para Amazon, el permiso representa una puerta de entrada a un mercado de movilidad urbana dominado actualmente por Waymo. La batalla ya no consiste únicamente en demostrar que un vehículo puede manejarse solo, sino en producirlo a escala, conseguir autorizaciones y convertir la autonomía en un negocio rentable.



