Últimas noticias

Robo al autotransporte en México: Bajío en alerta y 82% de los casos con violencia en 2025

El robo de carga en México no baja la guardia. Durante 2025, el delito mantuvo una alta concentración geográfica, mayor dispersión territorial y un patrón de violencia que sigue encendiendo focos rojos en la industria logística.

De acuerdo con el Reporte Anual 2025 de Overhaul , el 82% de los robos a transportistas presentó algún tipo de violencia, confirmando que este delito continúa siendo una de las principales amenazas para las cadenas de suministro en el país.

Centro y Bajío concentran el 82% de los robos

El análisis regional muestra que las regiones Centro (51%) y Bajío (31%) concentraron el 82% de los incidentes en 2025.

Aunque el Centro sigue liderando en volumen, registró una caída de 9% respecto a 2024. En contraste, el Bajío creció 7%, convirtiéndose en la zona con mayor dinamismo delictivo.

El estudio cuadrático nacional reveló además un desplazamiento hacia el tercer cuadrante (principalmente Bajío), que pasó de 16% a 27% de participación nacional.

Estado de México y Puebla siguen en la cima

El 82% de los robos a nivel nacional se concentró en diez entidades. Destacan:

  • Estado de México: 21%
  • Puebla: 17%
  • Guanajuato
  • Veracruz
  • San Luis Potosí
  • Michoacán
  • Jalisco
  • Hidalgo
  • Querétaro
  • Nuevo León

En conjunto, Estado de México y Puebla representaron el 38% del total nacional.

Mientras Puebla registró una disminución de 6%, Guanajuato y Veracruz mostraron incrementos de 2% cada uno, consolidando el crecimiento del Bajío como nuevo foco crítico.

¿Cuándo atacan? Martes a viernes y en horarios clave

El patrón temporal no deja dudas:

  • 83% de los robos ocurre en días laborables
  • 69% se concentra entre martes y viernes
  • El horario más peligroso: 18:00 a 24:00 horas (33%)
  • Segunda franja crítica: 05:00 a 10:00 horas (28%)

La madrugada (00:00 a 06:00) aumentó 3% frente a 2024, señal de que las bandas están ampliando ventanas operativas.

¿Qué se están robando?

Las cinco categorías más afectadas en 2025 fueron:

  1. Alimentos y bebidas – 31%
  2. Construcción e industrial – 8%
  3. Autos y partes – 8%
  4. Misceláneos – 8%
  5. Combustible – 7%

Llama la atención el crecimiento en:

  • Autopartes (+3%)
  • Combustible (+3%)
  • Electrónicos (+2%)

Llantas, refacciones, pick-ups, gasolina, diésel, celulares y consolas están en la mira del crimen organizado.

El modus operandi: interceptar en tránsito

El principal método en 2025 fue la intercepción de unidades en tránsito (64.1%), aunque disminuyó 12% frente a 2024.

El robo a unidades estacionadas creció con fuerza y ya representa 33.1% de los casos, particularmente en zonas conocidas como “cachimbas” o puntos de alto riesgo.

Los robos en instalaciones, destino u origen mantienen baja incidencia (menos de 2% cada uno).

Spotlight Bajío: carreteras bajo presión

El Bajío concentró el 31% nacional. Dentro de esta región:

  • 94% de los casos se focalizó en Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Querétaro
  • Guanajuato encabezó con 36%

Las autopistas con mayor incidencia fueron:

  • MEX-45D Querétaro–León (16%)
  • MEX-57D Querétaro–San Luis Potosí (10%)
  • MEX-80D Guadalajara–Lagos de Moreno (6%)
  • MEX-15D Atlacomulco–Zapotlanejo (6%)

Municipios como Apaseo el Grande, Celaya y Querétaro figuran entre los de mayor riesgo.

Caso de éxito: tecnología y coordinación

En octubre de 2025, dos unidades interceptadas en la MEX-45D fueron recuperadas gracias al bloqueo remoto de motor, validación de chapas satelitales y coordinación con Guardia Nacional.

El mensaje es claro: sin tecnología y sin inteligencia accionable, el riesgo se dispara.

Recomendaciones estratégicas

El reporte enfatiza la necesidad de:

  • Monitoreo electrónico permanente
  • Visibilidad en tiempo real
  • Alertamientos proactivos
  • Análisis predictivo de rutas
  • Coordinación público-privada

La seguridad ya no es un gasto operativo; es un activo estratégico.


Conclusión

El robo de carga en México no solo persiste: evoluciona.

El desplazamiento hacia el Bajío, la violencia sostenida y el crecimiento del robo a unidades estacionadas indican que las bandas están ajustando tácticas.

Para el sector transporte, el mensaje es contundente: la prevención debe ser inteligente, focalizada y basada en datos.

Las rutas de alto riesgo están identificadas. La pregunta ya no es dónde está el problema, sino quién está dispuesto a invertir en evitarlo.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *