
La industria mexicana de vehículos pesados muestra señales mixtas al cierre del primer trimestre de 2026. En marzo, la producción y exportación de vehículos pesados llegó a 12,617 y 10,625 unidades respectivamente, sumando tres meses consecutivos de aumentos mensuales con crecimientos de doble dígito: 34.8% en producción y 35.3% en exportación. La racha positiva es bienvenida después de un arranque de año que el propio sector calificó como “difícil”.
Sin embargo, la comparación interanual enfría el optimismo. La fabricación de vehículos pesados se ubicó 6.6% por debajo de las 13,512 unidades reportadas en marzo de 2025. En el segmento de carga se contabilizaron 6,100 tractocamiones con una caída de 4.1% anual y 4,525 camiones con una baja de 8.1% anual. Los números reflejan que la recuperación mensual, aunque real, todavía no alcanza para compensar el terreno perdido frente al año anterior.
El mercado estadounidense continúa siendo el destino casi exclusivo de la producción nacional. Estados Unidos abarcó el 92.8% de la exportación en marzo, aunque su indicador disminuyó 8.2% en el comparativo interanual. En el primer trimestre del año se exportaron 23,550 vehículos pesados —todos camiones y tractocamiones— lo que supone una reducción del 30.3% respecto al mismo periodo de 2025.
La dependencia casi total del mercado norteamericano expone al sector ante cualquier movimiento arancelario o cambio en la política comercial de Washington. Canadá, Perú, Colombia y Guatemala mostraron exportaciones al alza en marzo, sumando 717 unidades entre los cuatro países, una señal de que la diversificación de destinos es posible, aunque aún marginal frente al volumen que absorbe Estados Unidos.
Desde ANPACT, su presidente ejecutivo Rogelio Arzate destacó la tendencia al alza mensual como una señal de estabilización, al tiempo que llamó al sector a prepararse para un segundo semestre que dependerá en gran medida de la evolución de los aranceles y de la revisión del T-MEC.
Fuentes: ANPACT



