
El mensaje del autotransporte ya no es sugerencia… es advertencia. La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM) pidió abiertamente al gobierno eliminar el impuesto al diésel ante el impacto directo que está generando en los costos operativos del sector.
Hoy el diésel se mueve entre 28 y 30 pesos por litro, un nivel que ya está apretando los márgenes de las empresas de transporte y poniendo contra las cuerdas la rentabilidad del negocio. (OEM)
Y aquí viene lo relevante: el sector ha contenido el golpe… pero ya no puede más.
📉 El diésel ya está pegando donde duele: el flete
De acuerdo con CONATRAM, los transportistas han absorbido los incrementos recientes en el combustible para no trasladarlos de inmediato al cliente final. Pero ese colchón ya se acabó.
La lógica es simple y brutal:
- Sube el diésel
- Suben los costos operativos
- Suben los fletes
- Sube la inflación
“No podemos estar contentos… nos está pegando en el bolsillo y al final se tiene que reflejar en el precio del flete”, advirtió el organismo. (OEM)
Traducción empresarial: la contención artificial de precios está por romperse.
⚠️ El reclamo fiscal: cancha dispareja
El punto más incómodo —y más realista— que pone sobre la mesa CONATRAM es la competencia desleal.
Mientras el transportista formal paga impuestos sobre el diésel, existe mercado irregular donde simplemente no se cubren esas contribuciones. Resultado:
👉 El formal pierde competitividad
👉 El informal gana margen
👉 El mercado se distorsiona
Por eso el planteamiento es directo: retirar el impuesto al diésel para nivelar el terreno de juego.
🌍 Un problema global… con impacto local
El propio sector reconoce que el alza del combustible no es un tema doméstico, sino resultado de presiones internacionales en el mercado energético. (OEM)
Pero aquí viene el matiz clave:
👉 El problema es global
👉 La solución fiscal es local
Y ahí es donde el gobierno tiene margen de maniobra.
🧠 Análisis modo CEO: esto ya es tema de supervivencia
El autotransporte mueve más del 80% de la carga en México. Si el diésel se vuelve insostenible, el efecto dominó es inmediato:
- Logística más cara
- Productos más caros
- Inflación más persistente
Eliminar el impuesto no es una concesión… es una decisión estratégica.
Porque si no se actúa:
👉 El transportista sube tarifas
👉 El cliente absorbe costos
👉 Y el consumidor paga la factura
Así de claro.



