
El Gobierno Federal puso en marcha un ambicioso plan para renovar la flota del autotransporte de carga en México, con el objetivo de eliminar progresivamente las unidades conocidas en el sector como camiones ‘chatarra’. El programa contempla el otorgamiento de créditos a través de Nacional Financiera (Nafin) y la aplicación de beneficios fiscales para los transportistas que decidan sustituir sus unidades antiguas por camiones de nueva generación.
De acuerdo con datos de la industria, la edad promedio de la flota de autotransporte de carga en México ronda los 19 años, un rezago que impacta directamente en la productividad de las empresas, eleva los costos operativos, incrementa las emisiones contaminantes y representa un mayor riesgo de accidentes en las carreteras nacionales. El sector del autotransporte mueve más de 572 millones de toneladas de mercancías anualmente, lo que lo convierte en el pilar fundamental de la cadena logística del país.
Pero… Como funciona?
Clemente, el plan funciona como un combo de zanahoria fiscal + crédito + chatarrización. No es simplemente “te doy dinero por tu camión viejo”; la idea es empujar al transportista a sacar unidades obsoletas de circulación y comprar equipo nuevo, preferentemente más limpio y fabricado o ensamblado en México.
¿Qué trae el plan?
El paquete anunciado por el gobierno federal contempla cuatro frentes: incentivos fiscales, garantías/financiamiento vía NAFIN, una nueva norma de seguridad y actualización de precios de referencia para importar vehículos usados. Aplica para camiones de carga, tractocamiones y autobuses de pasajeros.
1. Deducción acelerada para comprar unidades nuevas
El gancho más fuerte es fiscal. Si una empresa o transportista compra un vehículo nuevo en 2026, podrá aplicar una deducción inmediata en el primer año, en lugar de depreciarlo poco a poco durante varios ejercicios. Según lo presentado por Economía, un camión de alrededor de 3 millones de pesos podría generar una deducción fiscal aproximada de 2.58 millones de pesos.
Traducido a idioma transportista: no te regalan el camión, pero te permiten bajar fuerte tu carga fiscal. Para empresas que sí pagan ISR y tienen flujo formal, esto puede ser un incentivo potente. Para informales o pequeños con poca utilidad fiscal, el beneficio se diluye.
2. Financiamiento vía NAFIN
Aquí entra Nacional Financiera. El plan contempla una bolsa inicial de 250 millones de pesos en garantías, que podría detonar hasta 4 mil millones de pesos en crédito; combinado con los estímulos fiscales, la bolsa total estimada del programa podría llegar a 6 mil millones de pesos. (
La lógica es que NAFIN no necesariamente presta directo al transportista en todos los casos, sino que puede operar mediante garantías y banca/intermediarios financieros para reducir el riesgo del crédito. Eso debería ayudar a bajar tasas, facilitar arrendamientos y abrir la puerta a hombre-camión, micro y pequeñas empresas. (La Jornada)
3. Bono de chatarrización
NAFIN venía trabajando un esquema de bono de chatarrización para carga ligera, carga mediana y última milla, con la intención de extender apoyos que antes estaban más enfocados en transporte público. En ese modelo, el bono proyectado sería de hasta 16.5% del valor del vehículo nuevo, siempre que el transportista destruya formalmente la unidad vieja.
El objetivo es simple: sacar de circulación vehículos viejos, contaminantes e inseguros, y sustituirlos por unidades nuevas o de tecnologías más limpias. El programa se trabaja con apoyo del Banco Alemán de Desarrollo KfW y la red C40.
4. ¿Quiénes serían los beneficiarios?
El foco está en pymes transportistas, hombre-camión, empresas de carga ligera, carga mediana, última milla y también transporte público o de pasajeros, según el componente aplicable. NAFIN ha señalado que el requisito base es pertenecer al ecosistema pyme y sustituir unidades que ya requieren modernización.
¿Cómo sería el proceso en la práctica?
El esquema, en términos operativos, debería verse así:
- El transportista acredita que tiene una unidad vieja elegible.
- Solicita financiamiento o arrendamiento para una unidad nueva.
- La unidad antigua se entrega a un centro autorizado de destrucción.
- Se emite constancia de chatarrización.
- Esa constancia permite acceder al bono o al beneficio ligado al programa.
- La compra nueva se complementa con deducción fiscal acelerada y, en su caso, crédito respaldado por NAFIN.




Cuando empezara a operar el programa de chatarrización [email protected]
CUANDO SE PUBLICARA EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION, CUANDO EMPESARA A OPERAR ESTE PROGRAMA DE CHATARRIZACION