
Uber presentó su estrategia de movilidad para el Mundial de Futbol 2026 en México, Estados Unidos y Canadá con el lanzamiento de un servicio de traslado especial con tarifas de entre 45 y 49 dólares para los días de partido, según reportó Infobae. El servicio, disponible en las tres ciudades sede mexicanas —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey—, busca capturar la demanda de los millones de turistas internacionales que prefieren la comodidad y la predictibilidad de una plataforma digital sobre los sistemas de transporte público, especialmente cuando no conocen la ciudad y buscan llegar puntualmente al estadio.
La irrupción de Uber en la movilidad del Mundial no es sin controversia: la plataforma sigue operando en el AICM sin autorización formal de la SICT, y la relación entre los taxistas concesionados y las aplicaciones de movilidad digital sigue siendo un punto de tensión regulatoria en las principales ciudades mexicanas. Sin embargo, para el universo de visitantes internacionales —que en su inmensa mayoría están acostumbrados a usar Uber, Lyft o aplicaciones similares en sus países de origen— la presencia de la plataforma en las sedes del Mundial es prácticamente una necesidad logística.
El precio de 45 a 49 dólares por traslado en los días de partido está muy por encima de las tarifas habituales de Uber en México, lo que refleja la estrategia de precios dinámicos de la plataforma ante una demanda concentrada y predecible. Para el viajero de menor presupuesto, el transporte público —metro, metrobús, Tren Suburbano— sigue siendo la opción más económica y, en los días de mayor congestión, potencialmente más rápida en algunos corredores.
El Hoy No Circula en la Ciudad de México y el Estado de México se suspendió temporalmente con el inicio del mes mundialista, según reportó El Financiero. La disposición busca facilitar la movilidad vehicular durante los días de partido y no penalizar a los visitantes internacionales que alquilen vehículos con engomados de restricción, una medida de hospitalidad que reconoce la excepcionalidad del período que comienza.



