
El gobierno de Estados Unidos facilitará la obtención de licencias CDL y financiará la capacitación de exmilitares, mientras endurece los controles sobre operadores extranjeros.
El presidente Donald Trump presentó la campaña Freedom Haulers, una estrategia federal destinada a incorporar a miles de veteranos de las Fuerzas Armadas estadounidenses como operadores de camiones de carga, en medio del endurecimiento regulatorio que ha retirado de circulación a decenas de miles de conductores inmigrantes.
La iniciativa busca aprovechar la experiencia de militares que operaron vehículos pesados durante su servicio y acelerar su transición hacia empleos civiles dentro del autotransporte. Los veteranos que cumplan con los requisitos podrán obtener una licencia comercial CDL sin presentar nuevamente la prueba práctica de conducción.
Como parte del programa, el Departamento de Transporte ampliará de uno a dos años el periodo posterior a la baja militar durante el cual los veteranos pueden solicitar esta exención. Más de 40 mil exmilitares ya han utilizado este mecanismo para incorporarse al sector.
Además, Alabama, Arkansas, Florida, Indiana, Louisiana, Maryland y Wyoming se sumarán al programa Even Exchange, elevando a 34 el número de estados participantes. Este esquema permite que militares con experiencia comprobada en vehículos pesados eviten tanto el examen práctico como, en determinados casos, la evaluación escrita.
Los integrantes activos de las Fuerzas Armadas también podrán tramitar permisos de aprendizaje y licencias CDL en el estado donde se encuentren asignados, sin necesidad de regresar a su lugar de residencia. Por medio del programa SkillBridge, podrán recibir capacitación para operar camiones durante sus últimos 180 días de servicio.
El gobierno informó que el GI Bill podrá cubrir hasta el 100% del costo de capacitación en escuelas autorizadas, además de otorgar apoyos para vivienda durante el entrenamiento. Werner Enterprises, una de las mayores compañías transportistas de Estados Unidos, se comprometió a contratar a 1,400 veteranos y cónyuges de militares durante 2027.
Freedom Haulers aparece después de que las autoridades federales retiraran de operación a aproximadamente 26 mil conductores que no demostraron dominio suficiente del inglés y cancelaran cerca de 30 mil licencias comerciales presuntamente emitidas de manera irregular. Estas medidas han generado disputas judiciales con estados como California y Nueva York.
Para las empresas transportistas, la estrategia representa una nueva fuente de operadores con experiencia logística, disciplina y conocimiento en el manejo de equipo pesado. Sin embargo, su alcance dependerá de que los empleos ofrecidos incluyan salarios competitivos, buenas condiciones laborales y rutas compatibles con la vida familiar.
La Casa Blanca pretende matar dos pájaros de un volantazo: reforzar los controles sobre las licencias comerciales y cubrir parte de la demanda de operadores con personal formado dentro de las Fuerzas Armadas.



