
La AMOTAC convocó a movilizaciones en los 32 estados del país para este miércoles 24 de junio. El gremio exige frenar los robos, extorsiones y cobros excesivos que golpean al autotransporte de carga, turismo y pasaje.
La Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC) convocó a un bloqueo nacional para este miércoles 24 de junio de 2026, con movilizaciones en las principales carreteras del país, justo el día en que la Selección Mexicana enfrentará a Chequia en el Estadio Azteca dentro del Mundial 2026.
La protesta está programada para iniciar a las 7:00 horas y contempla cierres parciales, concentraciones de unidades pesadas y una posible marcha lenta hacia el Zócalo de la Ciudad de México, en caso de que las autoridades no atiendan sus demandas.
El reclamo central del sector no es nuevo: inseguridad carretera, robos con violencia, extorsiones, cobros excesivos de grúas, permisos municipales para ingresar a ciudades, así como trámites lentos y costosos en licencias, placas y certificados.
La organización señaló que la movilización se realizará en los 32 estados del país y pidió comprensión a la ciudadanía por las afectaciones viales. Sin embargo, advirtió que la falta de resultados concretos los llevó a tomar esta medida de presión.
En la zona metropolitana del Valle de México, los puntos con posibles afectaciones incluyen la México–Querétaro, México–Pachuca, México–Puebla, México–Cuernavaca, accesos hacia Chalco, Pachuca, Querétaro y otras salidas estratégicas de la capital. El timing no es menor: el partido México vs Chequia atraerá a miles de aficionados nacionales y extranjeros al sur de la Ciudad de México.
El Gobierno federal ha señalado que trabaja en nuevas medidas de seguridad carretera, entre ellas un esquema de vigilancia tipo C5 para monitorear tramos conflictivos. No obstante, los transportistas mantienen la convocatoria al considerar que las soluciones siguen sin aterrizar en el día a día del operador.
El problema de fondo es de alto impacto económico y humano. El robo al transporte continúa siendo uno de los principales riesgos para el sector, especialmente porque una gran parte de los casos implica violencia contra los conductores.
Para el autotransporte, el mensaje es claro: no basta con promesas de escritorio. La operación diaria requiere seguridad real en ruta, trámites ágiles y reglas parejas. Porque cuando se detiene el transporte, no solo se detiene un camión: se frena la cadena de suministro completa. Y ahí sí, todos pagan el flete.



