
El delegado de Conatram en Chihuahua acusó a elementos que operan en los retenes del estado de ejercer extorsiones contra los transportistas de carga. La denuncia es especialmente grave porque señala que la extorsión no solo proviene de los grupos criminales que asaltan a los transportistas en carretera, sino que se ejerce también en los propios puntos de control vial que en teoría deberían proteger al sector: si los retenes son puntos de extorsión en lugar de puntos de seguridad, la lógica de la fiscalización carretera se invierte y los transportistas enfrentan un riesgo adicional en cada punto de control que encuentra en su ruta.
Las extorsiones en retenes son una de las formas de corrupción más arraigadas y más difíciles de erradicar en el sistema de control de transporte: los elementos que las ejercen tienen poder de discrecionalidad sobre el paso de los vehículos —pueden detenerlos por horas si no reciben el pago solicitado—, lo que crea un desequilibrio de poder que los transportistas difícilmente pueden contrarrestar sin correr el riesgo de represalias. La denuncia pública de Conatram Chihuahua es el paso más importante para visibilizar el problema ante las autoridades superiores que tienen la capacidad de investigar y sancionar a los responsables.
La ola de extorsiones en retenes de Chihuahua que Conatram denuncia llega en el mismo estado donde las lluvias han agravado el deterioro de las carreteras, donde el accidente fatal con falla de neumático cobró la vida de un niño en el tramo hacia Lázaro Cárdenas, y donde la carretera Parral-Guadalupe y Calvo acumula deterioro severo. El corredor de Chihuahua concentra de manera simultánea varios de los problemas más graves que enfrenta el autotransporte en el país.
Para la Guardia Nacional, que tiene la facultad de supervisar el cumplimiento de las normas de tránsito en carreteras federales y que ha participado en los retenes del corredor, la denuncia de Conatram Chihuahua es una señal de alerta que debería derivar en una investigación interna: si los elementos de la GN o de otras corporaciones que participan en los retenes de Chihuahua están ejerciendo extorsiones, la institución tiene la obligación de identificarlos, sancionarlos y comunicarlo de manera transparente al sector del autotransporte que ha sufrido el abuso



