
Después de años de retrasos, pruebas y promesas, Tesla finalmente puso en marcha la producción de alto volumen del Semi, su tractocamión eléctrico Clase 8, con una meta que podría comenzar a cambiar la escala de la electrificación del transporte de carga en Estados Unidos.
La compañía inició oficialmente esta nueva etapa el 24 de septiembre en su planta de Nevada, instalaciones diseñadas para alcanzar una capacidad de hasta 50,000 unidades anuales. Dan Priestley, responsable del programa Tesla Semi, señaló que el objetivo industrial es fabricar alrededor de 1,000 camiones por semana.
Tesla ofrecerá dos configuraciones. La versión estándar tendrá una autonomía aproximada de 325 millas —unos 523 kilómetros—, mientras que la versión Long Range promete alrededor de 500 millas, equivalentes a 805 kilómetros, por carga.
Pero Tesla ya no está hablando únicamente de prototipos. Su flota piloto, integrada por aproximadamente 180 unidades, ha recorrido alrededor de 17.5 millones de millas en operaciones reales, experiencia que permitió realizar modificaciones en batería, dirección, tren motriz y sistemas de mantenimiento.
Entre las empresas que recibirán unidades de producción aparecen DHL Supply Chain, US Foods, IMC Logistics, Einride, ABF Freight, WattEV y HMD Trucking, entre otras.
El fabricante también llega a esta etapa con uno de sus mayores contratos hasta ahora. La alianza ZET SCALE seleccionó a Tesla como proveedor principal para un proyecto de hasta 2,500 tractocamiones eléctricos, cuya entrega comenzará durante el cuarto trimestre de 2026.
Otro frente clave será la infraestructura. Tesla espera cerrar 2026 con alrededor de 30 estaciones Megacharger en Estados Unidos y más de 200 puntos de carga de alta potencia, además de ofrecer cargadores para patios y centros de distribución.
La producción masiva llega casi nueve años después de que el Semi fuera presentado originalmente en 2017. Ahora empieza la verdadera prueba: demostrar que puede fabricar miles de unidades, mantenerlas trabajando diariamente y competir económicamente contra el diésel.
Si Tesla consigue acercarse a las 50,000 unidades anuales, el Semi dejará de ser un experimento tecnológico para convertirse en un jugador relevante dentro del mercado norteamericano de tractocamiones Clase 8.



