
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes anunció en marzo de 2026 un programa de inversión de 397,000 millones de pesos para modernizar y construir cerca de 5,000 kilómetros de carreteras y autopistas, además de intervenir 21 puentes. El secretario Jesús Antonio Esteva Medina presentó el plan durante la conferencia matutina presidencial. Al cierre de octubre, casi 2,500 kilómetros de vialidades del programa ya estaban concluidos.
Las obras en proceso abarcan Guerrero, Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Campeche, Sonora y Tamaulipas. Para el sur y sureste, el plan prioriza la conexión entre la Península de Yucatán y la frontera norte por el Golfo de México, una ruta de alto valor para el transporte agroindustrial y para la carga generada por las zonas económicas del Istmo de Tehuantepec.
Un componente adicional de 120,000 millones de pesos se destina a 980 kilómetros de autopistas estratégicas en Michoacán, Zacatecas, Sonora, Querétaro y Estado de México, con cierres previstos entre 2026 y 2029. Estas rutas conectan corredores de manufactura y zonas de alto tráfico de carga pesada que hoy enfrentan sobrecostos por el mal estado del pavimento.
El programa incluye 18,000 kilómetros de repavimentación bajo el plan Bachetón en 2026. Esta partida es especialmente relevante para el autotransporte: el desgaste de llantas, el consumo de combustible y el tiempo extra de viaje asociados al mal estado de la red representan pérdidas calculadas en cientos de miles de pesos por unidad al año. Mejorar el pavimento tiene un retorno directo en la eficiencia operativa de las flotas.
Los transportistas reunidos en las mesas de trabajo con la SICT pidieron que el avance del programa se reporte mensualmente en formato público. Señalaron que solo el 21 % de los 53,287 kilómetros de la red federal opera en nivel óptimo, y que los sobrecostos atribuibles al mal estado del pavimento sumaron 411,000 millones de pesos en 2025. La inversión anunciada es bienvenida, pero su impacto dependerá de la velocidad de ejecución y del mantenimiento posterior a las obras.



