Sheinbaum cancela el decreto de AMLO para regularizar “autos chocolate”

La Presidenta Claudia Sheinbaum abrogó un decreto de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, que permitía regularizar vehículos usados de procedencia extranjera (autos chocolate) y que estaría vigente hasta septiembre de este año.
¿Qué se canceló y qué cambia para 2026?
El decreto que impulsó AMLO en años recientes facilitaba la regularización de vehículos importados de Estados Unidos, permitiendo que se registraran legalmente y circularan con placas mexicanas mediante esquemas simplificados o amparos. Este proceso reducía barreras administrativas para dueños de vehículos usados, especialmente en zonas fronterizas y metropolitanas.
Sheinbaum dejó sin efecto ese decreto y anunció que los autos extranjeros que busquen registrarse —o incluso los que ingresen con frecuencia por cuestiones laborales o residenciales— deberán:
- Pagar casi 2 000 pesos por concepto de placas foráneas/tránsito.
- Someterse a reglas más estrictas de verificación vehicular, incluyendo normas ambientales más altas que las del acuerdo previo.
- Cumplir con requisitos administrativos adicionales, como seguro obligatorio, hologramas ambientales actualizados, y presentación de documentos de propiedad claros.
Los estados que tenían permitido regularizar autos chocolate mediante el decreto presidencial eran 16 entidades, la mayoría ubicadas en la frontera norte del país.
La lista de estados incluidos en el programa era:
- Baja California
- Baja California Sur
- Chihuahua
- Coahuila de Zaragoza
- Durango
- Hidalgo
- Jalisco
- Michoacán de Ocampo
- Nayarit
- Nuevo León
- San Luis Potosí
- Sinaloa
- Sonora
- Tamaulipas
- Tlaxcala
- Zacatecas
Impacto en la movilidad y el autotransporte
Aunque el enfoque del anuncio está en autos particulares, la medida tiene repercusiones para el transporte terrestre en general:
1. Flota auxiliar y servicios a domicilio
Empresas de paquetería urbana, reparto (“last mile”) o transporte ligero que utilicen vehículos foráneos hoy podrían enfrentar costos adicionales si requieren registrar unidades que operan de manera constante dentro de la CDMX.
2. Rutas y zonas restringidas
La exigencia de verificación más estricta podría afectar a vehículos diesel o con emisiones altas que a menudo realizan rutas de entrega urbana o primera/última milla, obligando a la actualización de unidades o esquemas de operación.
3. Costos operativos elevados
Los casi 2 000 pesos por placa, sumados a costos de verificación que ahora serán más exigentes, se traducen en un incremento en gastos fijos para fleets que dependen de múltiples unidades ligeras, especialmente en empresas de transporte y logística urbano.
4. Incentivo para renovar flota
Aunque dolorosa en el corto plazo, esta norma puede impulsar a empresas y operadores a invertir en flotas más nuevas y más limpias, sintonizadas con políticas ambientales y de movilidad sustentable.
Reacciones del sector
Organizaciones de transporte y logística ven la medida con matices:
- Respaldan la intención de mejorar normatividad y calidad del aire, pero señalan que los costos pueden ser una carga adicional para empresas pequeñas y microempresas de reparto.
- Exigen claridad sobre la aplicación práctica de las nuevas reglas, plazos de implementación y mecanismos de apoyo para evitar “sobrecostos operativos” que se trasladen a los consumidores.
La autoridad capitalina ha prometido mesas de diálogo con cámaras, gremios y asociaciones para “atender dudas” y ajustar protocolos conforme avanza la implementación.





