Robo al transporte de carga complica aseguramiento de unidades y encarece operación, alerta el sector

La escalada de robos al transporte de carga en México está teniendo un efecto adicional que pocos transportistas habían cuantificado de forma tan directa: la dificultad para contratar seguros y el aumento de primas. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y líderes del gremio del autotransporte, las crecientes denuncias de robos en carreteras han llevado a que las aseguradoras ajusten sus políticas, lo que complica la protección de flotas y mercancías y empuja los costos operativos al alza. (El Expres)
Tradicionalmente, el seguro ha sido un elemento esencial en la gestión de riesgo para las empresas transportistas. Sin embargo, con una tendencia sostenida de robos —especialmente en corredores con alta incidencia de violencia y uso de armas— las aseguradoras están restringiendo coberturas, elevando deducibles y encareciendo primas para bienes transportados y unidades pesadas. El resultado es un panorama donde muchas compañías ya no pueden acceder a seguros completos sin aceptar costos elevados o mayores restricciones contractuales. (El Expres)
Esto sucede en un contexto donde el robo de transporte de carga sigue siendo un desafío estructural para la logística nacional. Estados como San Luis Potosí, por ejemplo, son señalados regularmente entre los más afectados por este delito, lo que afecta la percepción de riesgo en corredores clave para el comercio interno. (El Expres)
La restricción en acceso a seguros y la subida de las primas no solo impacta los costos directos de operación: tiene efectos en el costo total de propiedad de una flota, la capacidad de inversión y renovación de unidades y la competitividad de tarifas que los transportistas pueden ofrecer a sus clientes. Cuando el seguro se vuelve un “lujo caro”, muchas empresas se ven obligadas a asumir mayores riesgos o buscar esquemas de cobertura menos robustos, exponiéndose a pérdidas significativas en caso de siniestro.
Además, la complejidad del aseguramiento puede desincentivar a compañías más pequeñas a expandir sus operaciones o a renovar flotas con tecnologías más modernas, ya que la rentabilidad esperada se ve erosionada por los mayores costos de protección. Este efecto se agrava en un entorno donde la fuerza laboral es escasa y los costos de mantenimiento y combustible ya ejercen presión sobre los márgenes de utilidad.



