
El proyecto de construir un nuevo puerto en Manzanillo ha despertado el interés de múltiples operadores portuarios, que ya evalúan participar en la licitación para gestionar y desarrollar instalaciones en la zona costera del Pacífico. La iniciativa forma parte de una estrategia para descongestionar el puerto existente y posicionar a Manzanillo como un hub logístico marítimo de mayor capacidad.
Según MundoMarítimo, diversos grupos de inversión y compañías terminales marítimas internacionales han manifestado su intención de involucrarse en la obra, conscientes del valor estratégico que tiene el corredor Asia–Pacífico para la exportación e importación mexicana.
El nuevo puerto podría incluir mayores áreas de almacenamiento, terminales multipropósito, muelles profundos (calado de más de 15 m) y conexiones ferroviarias y viales robustas para integrar la carga marítima con la red de transporte nacional.
Motivos del interés y ventajas competitivas
- Capacidad adicional requerida. El puerto actual de Manzanillo ya enfrentó saturación, cuellos de botella y retrasos en descarga de contenedores. El nuevo puerto aliviaría presión operativa.
- Posición geoeconómica ideal. Manzanillo es puerta natural para la carga asiática que ingresa o reexporta a América Latina. Mejor infraestructura fortalece esa posición.
- Conectividad terrestre. El desarrollo del nuevo puerto integrará corredores viales y ferroviarios hacia el Bajío y el centro-occidente, mejorando tiempos de entrega.
- Diversificación de carga. La terminal podría recibir carga refrigerada, mercancías pesadas, minerales y operaciones multipropósito, no solo contenedores estándar.
- Competencia estratégica. Operadores privados buscan asegurar presencia en uno de los puertos de mayor crecimiento en México, antes de que se emitan las reglas de operación.
Retos estructurales por superar
- La distribución del derecho de vía en la franja costera podrá enfrentar conflictos con comunidades locales, propiedades costeras y permisos ambientales.
- Es fundamental que la profundidad de muelle permita atraque de buques post-Panamax y ultra grandes (VLCS) para no limitar futuros volúmenes.
- La coordinación entre autoridades portuarias, federales y estatales será clave para concesiones claras, criterios técnicos, licitaciones competitivas y reglas transparentes.
- El financiamiento exigirá inversión pública-privada fuerte. La fase inicial deberá superar barreras de costo operativo y retorno sobre la inversión en plazos medianos.



