
Un tractocamión que transportaba combustible de presunta procedencia ilícita fue asegurado por la Guardia Nacional en Pueblo Nuevo, Guanajuato, luego de quedar atrapado en el lodo dentro de una granja. El operador fue detenido al no poder acreditar la legal procedencia del producto.
Un tráiler cargado con combustible de presunta procedencia ilícita fue asegurado por elementos de la Guardia Nacional en el municipio de Pueblo Nuevo, Guanajuato, luego de quedar atascado al interior de una granja ubicada sobre el bulevar del Migrante, en la salida hacia Irapuato.
De acuerdo con información publicada por Periódico AM, la unidad se encontraba dentro de la granja Sagrado Corazón de Jesús, donde el conductor intentaba sacar el tractocamión del lodo sin éxito. Durante recorridos de vigilancia, elementos federales detectaron la unidad y procedieron a realizar una inspección.
El operador no pudo acreditar la legal procedencia del combustible que transportaba, por lo que fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público Federal. La unidad también quedó asegurada por las autoridades.
El tractocamión transportaba un contenedor cilíndrico con capacidad para 38 mil litros. Hasta el momento no se ha informado la cantidad exacta de combustible asegurado; sin embargo, las autoridades presumen que se trata de un decomiso relevante, debido al peso de la carga y a que este habría provocado que la unidad quedara varada en el terreno lodoso.
Durante varias horas se realizaron maniobras para retirar el tráiler del lugar. Para ello fue necesario el apoyo de tres grúas de gran capacidad, aunque de acuerdo con el reporte inicial, no fue posible sacar la unidad en ese momento.
El caso vuelve a poner sobre la mesa un problema operativo y de seguridad para el autotransporte: el uso de tractocamiones y equipos pesados en actividades ilícitas relacionadas con el robo y traslado de combustible. Este tipo de incidentes no solo involucra pérdidas para el sector energético, también genera riesgos para transportistas formales, operadores, propietarios de predios y comunidades cercanas.
Para el sector transporte, el mensaje es simple: mover combustible exige trazabilidad total. Facturas, permisos, documentación de origen, cartas porte y acreditación legal no son “papelería de adorno”; son el blindaje mínimo para evitar que una operación termine en aseguramiento, detención y pérdida de la unidad.
El aseguramiento quedó en manos de las autoridades federales, quienes deberán determinar la situación legal del operador, la unidad y el combustible transportado.



