
Túnel ferroviario de Manzanillo: la obra que liberó la conexión de Ferromex con el principal puerto de México
A ocho años de su entrada en operación, el Túnel Ferroviario de Manzanillo ha cumplido su función principal: permitir que Ferromex ingrese y retire trenes del recinto portuario durante las 24 horas, sin atravesar el centro histórico ni depender de horarios restringidos por la movilidad urbana.
La infraestructura comenzó a operar en mayo de 2018 y fue inaugurada oficialmente en julio de ese año. El proyecto integral representó una inversión de 2 mil 542 millones de pesos e incluyó un túnel de aproximadamente 492 metros, dos viaductos elevados y la conexión con el libramiento ferroviario de la Laguna de Cuyutlán.
Antes de esta obra, el paso del ferrocarril dividía temporalmente la ciudad, bloqueaba vialidades y generaba conflictos con automóviles, peatones y servicios de emergencia. El nuevo trazado atraviesa el cerro de San Pedrito y permite la circulación de trenes de doble estiba directamente hacia las terminales portuarias.
Creció el movimiento ferroviario
El resultado más visible ha sido el crecimiento sostenido de la carga intermodal. En Contecon Manzanillo, una de las principales terminales conectadas con Ferromex, el movimiento ferroviario pasó de 59 mil 970 contenedores en 2020 a 137 mil 421 durante 2024.
Esto representa un crecimiento de 128% en cuatro años. La terminal aseguró que dicho volumen equivalió a más del 60% de los contenedores movilizados por ferrocarril en todo el puerto.
Durante 2025, Manzanillo transfirió al sistema ferroviario alrededor de 4.89 millones de toneladas de mercancías de importación, equivalentes al 26.67% de la carga marítima importada que salió por tren desde los puertos mexicanos.
El túnel también ha acompañado la expansión general del recinto. Manzanillo pasó de movilizar aproximadamente 3.08 millones de TEU en 2018 a un récord de 3.92 millones en 2024. No todo ese crecimiento puede atribuirse al túnel, pero la operación ferroviaria continua eliminó una restricción que habría complicado absorber estos volúmenes.
La infraestructura funcionó, pero no eliminó todos los cuellos de botella
El balance es positivo, aunque no perfecto. Durante 2025, Contecon reportó acumulación de carga ferroviaria después de dos interrupciones de Ferromex ocasionadas por descarrilamientos en Irapuato y Alzada. Ambos eventos provocaron 14 días de suspensión y una pérdida operativa estimada en 5 mil 560 movimientos de cajas.
El dato deja una conclusión clara: el túnel funciona, pero la eficiencia de la conexión depende también de la capacidad de los patios, la disponibilidad de trenes y las condiciones de la red ferroviaria fuera de Manzanillo.
La ampliación de Contecon contempla 420 metros adicionales de vías y nuevos patios de contenedores. Estas inversiones buscan evitar que el crecimiento del puerto simplemente traslade el embudo desde la entrada ferroviaria hacia las terminales.
Para Ferromex, el túnel se convirtió en una pieza estratégica de su corredor Manzanillo–Guadalajara–Bajío–Valle de México. Para la ciudad, significó sacar al tren del centro. Y para el puerto, abrió una salida ferroviaria permanente que hoy resulta indispensable. El túnel hizo su chamba; ahora el reto está en ampliar todo lo que viene después.
Meta descripción: El Túnel Ferroviario de Manzanillo permitió a Ferromex operar las 24 horas y acompañó el fuerte crecimiento de la carga intermodal del puerto.
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Fuentes consultadas: SICT, estadísticas de ASIPONA Manzanillo y reporte operativo de Contecon.



