Hidrógeno verde entra en fase comercial: Lhyfe y Hyliko aseguran suministro RFNBO para descarbonizar el transporte pesado

El hidrógeno verde está dejando de ser un experimento para convertirse en infraestructura logística real. Lhyfe y Hyliko firmaron un nuevo contrato multianual —vigente desde el 1 de noviembre de 2025— que renueva y amplía su acuerdo previo e incorpora el abastecimiento de una segunda estación de hidrógeno para transporte pesado. El movimiento consolida una cadena de suministro certificada y con demanda probada, un paso clave para escalar la descarbonización en carretera.
Hyliko inauguró hace un año su centro de excelencia para vehículos pesados en Villabé (Essonne) y, a finales de octubre, anunció una segunda estación en Tremblay-en-France (Seine-Saint-Denis), dentro del hub logístico de Roissy y cerca de la autopista A1. Lhyfe ya abastece Villabé y los números hablan: los camiones que cargaron hidrógeno renovable certificado RFNBO recorrieron más de 342 mil km, evitaron 234 toneladas de CO₂ y sustituyeron casi 110 mil litros de diésel. Con ese desempeño, Hyliko volvió a elegir a Lhyfe para la nueva estación, que entrará en operación en 2027.
El nuevo contrato —de dos años— contempla el suministro de más de 200 toneladas de hidrógeno RFNBO para ambas estaciones. La clave está en la certificación: en mayo de 2025, Lhyfe se convirtió en el primer actor francés en entregar hidrógeno RFNBO (el estándar más exigente de la UE bajo la Directiva de Energías Renovables), y entre mayo y septiembre sus cuatro plantas obtuvieron la certificación. Resultado: liderazgo europeo en capacidad de producción y entrega de hidrógeno renovable por electrólisis.
Esta certificación no es un sello simbólico; habilita incentivos. El hidrógeno RFNBO es elegible para TIRUERT (incentivo fiscal francés para energías renovables en transporte), un esquema de mercado autofinanciado que permite emitir certificados. En la práctica, una vez publicado el decreto, Hyliko podrá monetizar certificados por el hidrógeno que distribuya y ajustar el precio al público. La estimación del mercado: reducir entre 4 y 6 euros por kilo en el punto de carga.





