
El automovilismo de camiones sumó un capítulo relevante para México. Harry Dueñas fue nombrado piloto de reserva del equipo Hecker Racing durante los tests de pretemporada realizados del 13 al 15 de abril en el Autódromo de Most, en República Checa, una designación que no solo lo coloca dentro de una estructura competitiva europea, sino que también abre una ventana para que el nombre de México empiece a sonar con más fuerza en una disciplina altamente especializada.
El nombramiento de Dueñas llega en un momento estratégico para Hecker Racing, equipo que trabajó intensamente durante el invierno en la reconstrucción total de su Scania con motor DC13, conocido como “Minna”. En ese proceso, el piloto mexicano tuvo una función clave: participar en la puesta a punto del camión y ayudar a validar su desempeño de cara a la nueva temporada.
Más allá del simbolismo, el rol de piloto de reserva implica trabajo técnico, disponibilidad total y capacidad de adaptación inmediata. El propio Harry Dueñas explicó que estar cerca del equipo significa apoyar en cualquier necesidad operativa, ya sea probando componentes, conduciendo el camión en prácticas o cubriendo la ausencia del piloto titular. En otras palabras: no es un asiento decorativo, es una posición de confianza y desarrollo. También representa la posibilidad de sumar kilómetros y mantenerse listo ante la opción de que el equipo incorpore un segundo camión a competencia.

La prueba no fue menor. Dueñas tuvo que adaptarse a una configuración completamente distinta a la que conoce en México. El europeo no es un camión “parecido”; es otra bestia. Con un peso de 5,200 kilos, alrededor de dos toneladas más que los camiones de competencia en México, y equipado con neumáticos de carrera, el manejo exige una técnica mucho más fina y agresiva a la vez. Frenar con el pie izquierdo, administrar la presión de aire en los frenos, controlar la cantidad de agua refrigerante, mantener el boost del motor en curva y gestionar correctamente las transferencias de peso son parte de una ecuación que no perdona errores.
Dueñas reconoció que el reto fue enorme, pero también destacó que la asesoría del equipo fue determinante. Contó con el respaldo de mecánicos, coaches e ingenieros que le permitieron acelerar su proceso de adaptación y encontrar un buen ritmo en poco tiempo. El saldo, según su evaluación, fue positivo: lograron los tiempos objetivo y el camión quedó en óptimas condiciones para arrancar la temporada con aspiraciones reales de pelear por podios en Europa.
Ese resultado cobra todavía más valor si se considera el contexto técnico del equipo. Hecker Racing compite con una singularidad que lo convierte en un caso especial dentro del campeonato: es el único equipo que utiliza Scania. Eso significa que su trabajo no solo consiste en correr, sino en desarrollar componentes, motor y tecnología prácticamente por cuenta propia, sin el respaldo de una red amplia de desarrollo compartido con otras escuderías. En un negocio donde la ingeniería manda y cada décima de segundo cuesta sangre, sudor y presupuesto, ese detalle pesa.
Para Dueñas, esa condición le da aún más mérito al trabajo de Hecker Racing y explica parte del respeto que despierta entre los aficionados europeos, particularmente entre los propietarios y seguidores de la marca Scania, a quienes considera de los más apasionados dentro del mundo del transporte.
Pero el ángulo más potente de esta historia está en lo que representa para México. Que un piloto mexicano se integre a la dinámica de un equipo europeo de esta categoría es un hecho histórico. No se trata solo de una anécdota deportiva; es también una señal de que el talento nacional puede insertarse en escenarios internacionales de alta exigencia. Y de paso, ayuda a acercar este deporte a un mercado mexicano que vive el transporte con intensidad, pero que todavía tiene una distancia considerable respecto al ecosistema europeo de carreras de camiones.
Dueñas, sin embargo, mantiene los pies bien puestos sobre el acelerador y sobre la tierra. Su prioridad sigue siendo competir en México por podios y victorias, además de continuar representando a las marcas con las que colabora. Eso sí, dejó abierta la puerta a competir en Europa si surge una oportunidad concreta que no interfiera con su agenda en el campeonato nacional. En lenguaje de paddock: no está cazando humo, pero tampoco le va a cerrar la puerta a una buena bandera verde.
La aparición de Harry Dueñas en la órbita de Hecker Racing confirma que el talento mexicano puede entrar a conversaciones serias dentro del automovilismo de camiones en Europa. Falta camino, claro. Pero en el negocio del alto rendimiento, primero hay que estar adentro del taller antes de pensar en subir al podio. Y Harry ya metió las manos al motor.



