
Estados Unidos canceló las visas de 20 mil operadores de transporte mexicanos, según revelo la revista Proceso con cifras del propio sector, en una medida que escala significativamente la tensión entre ambos países en plena revisión del T-MEC. La cancelación masiva afecta directamente la capacidad operativa de las empresas de autotransporte que dependen de cruces fronterizos regulares para atender el comercio bilateral.
El impacto es inmediato y medible: cada operador con visa cancelada representa una unidad que no puede cruzar la frontera para entregas directas en territorio estadounidense, forzando a las empresas a recurrir a esquemas de transferencia de carga en la frontera que incrementan tiempos y costos logisticos. Xpectro reporto que el gremio del autotransporte califica la medida como un golpe directo a la cadena de suministro binacional en un momento critico de nearshoring.
La cancelación de visas se da en el marco de una relación ya tensa: previamente CANACAR había denunciado que transportistas mexicanos enfrentaban hostigamiento y revisión excesiva en cruces fronterizos, calificando la situación como motivada políticamente. La escalada actual con 20 mil visas canceladas representa una versión mucho mas grave y sistemática de esas tensiones previas.
Augusto Ramos Melo, presidente de CANACAR, coloco el retiro de visas como uno de los temas centrales de su agenda de 100 días al frente del organismo. El liderazgo del sector exige al gobierno mexicano una respuesta diplomática firme y coordinada, advirtiendo que sin acceso fluido a la frontera, el T-MEC pierde su sentido practico para miles de empresas transportistas.



