
El estímulo que permite acreditar hasta 50% del gasto en casetas contra el ISR bajaría su umbral de 300 a 250 millones de pesos. La Canacar pide 420. Las notas no dicen cuántas empresas quedarían fuera.
Una línea de la Ley de Ingresos de 2027 explica buena parte del paro del 26 de octubre: el umbral para que un transportista pueda acreditar hasta 50% de su gasto en casetas contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) bajaría de 300 a 250 millones de pesos, una reducción de 16.7% (cálculo propio). La Canacar pide lo contrario: subirlo a 420 millones, o al menos mantenerlo en 300. La Cámara de Diputados aprobó el cambio, según UnoTV, sin consulta previa al gremio. Entender qué mide ese umbral, y qué no dicen las notas sobre él, es necesario para evaluar si la queja es proporcional al cambio.
Qué es el beneficio
De acuerdo con Expansión, el estímulo permite acreditar hasta 50% del gasto en casetas contra el ISR causado. Aplica a contribuyentes dedicados exclusivamente al transporte terrestre público o privado de carga o de pasaje, y al transporte turístico, sujetos a las condiciones de la legislación fiscal. La propuesta modifica el umbral de ingresos —las notas lo llaman indistintamente “umbral de facturación” e “ingresos anuales”— a partir del cual una empresa ya no puede aplicar el estímulo. En la práctica, las empresas con ingresos de entre 250 y 300 millones de pesos quedarían fuera, y las de menos de 250 conservarían el beneficio.
Fuente: Expansión (19 de octubre de 2026) y UnoTV (15 de octubre de 2026). Millones de pesos; es el umbral de ingresos que, según las notas, determina el acceso al estímulo. Las notas no precisan el periodo de medición.
La posición de la Canacar
El presidente de la Canacar, Augusto Ramos Melo, dijo, según Expansión: “Buscamos un monto real, acorde con la inflación. La cantidad que estamos solicitando es de 420 millones de pesos”. Esa cifra implica un aumento de 40% sobre los 300 millones vigentes (cálculo propio); las notas no explican cómo se calculó ni qué índice de precios se usó. Ramos Melo advirtió que, si se reduce el beneficio, “las empresas podrían verse obligadas a buscar otras rutas para compensar ese cambio”, es decir, evitar autopistas de cuota. Según UnoTV, la cámara sostiene que las medidas “ponen en grave riesgo la viabilidad financiera de miles de empresas” y propuso mantener los 300 millones o aplicar el beneficio de forma proporcional hasta 250. También afirmó que solo 19% de las carreteras libres está en condiciones óptimas, una cifra de la cámara, sin fuente.
Un ejemplo para dimensionar
Un cálculo ilustrativo, que no refleja ningún caso real: una empresa con ingresos de 280 millones de pesos y un gasto anual en casetas de 10 millones podría acreditar hasta 5 millones contra su ISR con el umbral de 300 millones. Con el de 250, perdería el acceso y pagaría esos 5 millones de ISR adicionales, sujeto al tope del ISR causado. No sabemos cuántas empresas están en esa franja: las notas consultadas no informan cuántos contribuyentes se verían afectados ni cuánto recaudaría Hacienda. Esa falta de datos es el hueco central del debate.
Lo que no dicen las notas
Hay varias ambigüedades. Expansión describe la medida como una propuesta; UnoTV, como aprobada por Diputados, y ninguna informa si el Senado ya la votó. Tampoco queda claro si el 50% aplica sobre el gasto en casetas o sobre el ISR causado, ni qué ocurre con una empresa que cruza el umbral a mitad de año. La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), que agrupa a más de 600 empresas, según Expansión, apoya la digitalización de pagos en casetas, pero la nota no documenta su postura sobre el umbral. Y no hay estimación oficial del costo fiscal del estímulo ni del ahorro por reducirlo.
Por qué importa para la operación
El gasto en casetas es de los componentes más visibles del costo de un viaje, y el estímulo reduce el incentivo a tomar rutas libres, más lentas y, según la propia cámara, en mal estado. El argumento de la Canacar tiene así dos caras: un reclamo de costos y un argumento de política pública, porque las autopistas de cuota concentran el tráfico pesado. El de Hacienda, que las notas no recogen, probablemente iría por el lado de focalizar el beneficio en empresas de menor tamaño. La reducción del umbral es coherente con esa lógica, aunque no se haya explicado públicamente en las notas consultadas.
La secuencia
El 15 de octubre, según UnoTV, la Canacar rechazó públicamente el ajuste. El 19, Expansión publicó el detalle de la propuesta y la cifra de 420 millones. El 23 se difundió la convocatoria al paro, y el 26 se realizó. El 27, Segob anunció mesas con la cámara que incluyen asuntos fiscales. En doce días, una medida técnica pasó de un comunicado de cámara a una movilización nacional, lo que sugiere que el gremio la percibe como parte de un deterioro más amplio de sus costos, más que como un ajuste aislado.
Qué sigue
El acuerdo del 27 de octubre entre Segob y la Canacar incluye “asuntos fiscales” entre los temas de las mesas de trabajo, sin fechas. Como la Ley de Ingresos sigue su trámite legislativo, la discusión de fondo se dará en esos plazos, que las notas no detallan. Un transportista cercano al umbral debería estimar su gasto en casetas y su ISR causado para saber si el cambio le afecta, y la cámara debería publicar cuántas empresas afiliadas están en esa franja. Sin esos datos, el debate seguirá siendo entre cifras sin base compartida. Conviene, además, consultar al contador si el estímulo se aplica de forma mensual o anual en su caso y cómo se verá afectado el flujo de efectivo.



