
El reporte del segundo trimestre de 2026 de Overhaul muestra que el riesgo no bajó: cambió de domicilio. El Bajío pasó de 26% a 31% de los robos, y la mayoría ocurre de lunes a viernes, de madrugada o al anochecer.
El mapa del robo al autotransporte de carga en México se movió. Según el reporte del segundo trimestre de 2026 de la firma Overhaul, la región Bajío pasó de concentrar 26% de los incidentes a 31%, mientras que la región centro bajó de 54% a 46%. Entre ambas suman 77% de los robos del país. El dato no significa que el centro sea hoy un territorio seguro —el Estado de México y Puebla siguen encabezando la lista—, sino que la presión delictiva se está repartiendo hacia corredores industriales donde circula una parte muy relevante de la carga nacional, entre ellos los que cruzan Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes. Para las empresas de autotransporte con base en el Bajío, y para los clientes que las contratan, la lectura es incómoda: el riesgo no desapareció, cambió de domicilio.
Tres estados concentran casi la mitad de los robos
De acuerdo con el reporte, el Estado de México (18%), Puebla (17.9%) y Guanajuato (10.8%) concentran en conjunto 46.7% de los robos al transporte de carga en el trimestre. Más allá de ese trío, Overhaul calcula que 86.3% de los incidentes se registra en apenas diez entidades, lo que deja a las otras veintidós con alrededor de 13.7% del total. La concentración es una buena noticia para quien diseña una estrategia de seguridad —los recursos pueden dirigirse a corredores específicos—, pero también un recordatorio de que un transportista que opera rutas Ciudad de México–Puebla, Ciudad de México–Bajío o el eje Querétaro–León está expuesto, por definición, al territorio más complicado.
| Entidad | Participación en robos, 2T 2026 | Nota |
|---|---|---|
| Estado de México | 18.0% | Primer lugar |
| Puebla | 17.9% | Segundo lugar |
| Guanajuato | 10.8% | +2.4 puntos porcentuales frente al año previo |
| Otras siete entidades del top 10 | 39.6% | Calculado: 86.3% menos 46.7% |
| Resto del país (22 entidades) | 13.7% | Calculado: 100% menos 86.3% |
El Bajío gana participación; el centro la pierde
Overhaul ya había advertido en su reporte del segundo trimestre de 2025 que los grupos criminales parecían “redistribuir” su actividad geográficamente en lugar de reducirla, un efecto de compensación entre regiones. El reporte de 2026 es consistente con esa lectura: el centro del país, que sigue siendo el principal foco, cede terreno relativo, y el Bajío lo absorbe. El corredor industrial que une Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes con el Valle de México y con la frontera norte es, además, una de las arterias más densas de tráfico de carga del país, ligada a la manufactura automotriz, la agroindustria y el comercio electrónico. En ese contexto, que una de cada diez cargas robadas en México salga hoy de Guanajuato es un dato que obliga a revisar protocolos de ruta, custodia y paradas.
Fuente: Overhaul, México: Reporte Q2-2026 de robo de transporte de carga, según reseña publicada el 24 de agosto de 2026. El resumen consultado no precisa si la base de comparación es trimestral o anual; se grafica tal como lo reporta la fuente.
Cuándo y cómo ocurren: lunes a viernes, de madrugada y al anochecer
El reporte aporta además un perfil temporal que permite afinar la operación. Los días hábiles concentran 85% de los robos y el horario nocturno, entre las 6 de la tarde y la medianoche, reúne 31% de los casos. Overhaul identifica dos ventanas de máximo riesgo: de 3 a 7 de la mañana (25% de los incidentes) y de 6 a 10 de la noche (27%). Dicho de otro modo, más de la mitad de los robos se concentra en apenas ocho horas del día, un dato práctico para programar salidas, paradas de descanso y tramos de mayor exposición.
En cuanto a la modalidad, 58.8% de los incidentes corresponde a intercepción con la unidad en movimiento, mientras que el robo con la unidad estacionada ya representa 39.3%. En el reporte del segundo trimestre de 2025, esas proporciones eran de alrededor de 65% y 34%, respectivamente, lo que sugiere un desplazamiento gradual hacia el robo a unidades detenidas. Overhaul agrega un detalle que conecta con otro tema de este medio: una parte relevante de esos robos con unidad estacionada ocurre en sitios de extracción ilegal de combustible, es decir, en puntos donde el crimen organizado ya opera por otra vía.
Lo que cambia para las flotas
La traducción operativa de estas cifras no es complicada, pero sí exige disciplina. Primero, revisar cuántas unidades de una flota pasan sus paradas obligatorias en los corredores de mayor riesgo y a qué hora; si el robo con unidad detenida crece, la política de estacionamiento seguro deja de ser un lujo y se vuelve un componente central del costo de operar. Segundo, replantear los horarios de salida y llegada para evitar, en la medida de lo posible, las ventanas de 3 a 7 de la mañana y de 6 a 10 de la noche en los tramos más expuestos. Tercero, compartir información con las autoridades y con otras empresas del corredor: los casos de coordinación que han mostrado resultados —como el de Nuevo León, documentado en un reportaje previo de esta serie— dependen de datos oportunos y de respuesta rápida.
Para las aseguradoras, y por extensión para los generadores de carga, el movimiento hacia el Bajío tiene un efecto adicional: las primas y los deducibles suelen calibrarse por zona de riesgo, y una región que hoy concentra 31% de los incidentes difícilmente seguirá siendo tratada como un territorio de riesgo medio. Las empresas con base en Guanajuato o que operan rutas que lo atraviesan harían bien en anticipar esa conversación con sus aseguradoras antes de la renovación de pólizas de fin de año.
Una advertencia sobre cómo leer las cifras
Vale la pena una cautela metodológica. Las cifras de Overhaul, como las de otras fuentes del sector, no son estadísticas oficiales completas: dependen de los reportes de empresas, aseguradoras y clientes que comparten información con la firma, y pueden diferir de las que publica el Sistema Nacional de Seguridad Pública o de las que reportan asociaciones como la ANERPV. Por eso lo más valioso de este reporte no es el número exacto de un trimestre, sino la tendencia: concentración en pocos estados, desplazamiento hacia el Bajío, más robos con unidad detenida y un patrón horario muy marcado. Si esa tendencia se confirma en el tercer trimestre, el Bajío —con su peso industrial y logístico— tendrá que pasar de ser una región de crecimiento a ser también una región con una estrategia de seguridad de carga propia.



