
En México, el futbol no se vive en silencio ni en solitario. Se comenta, se discute, se sufre, se celebra y, muchas veces, empieza antes de llegar al estadio. La emoción arranca en el trayecto: en el autobús, en la conversación entre aficionados, en la camiseta puesta desde temprano y en esa expectativa colectiva que convierte cualquier viaje en parte del partido.
Ahí es donde MOBILITY ADO ha construido una historia que va mucho más allá del transporte de pasajeros. Durante más de 85 años, la empresa ha entendido que mover personas no significa únicamente llevarlas de un punto a otro, sino conectar comunidades, emociones e identidades.
En el deporte, esa visión se ha traducido en una presencia constante. Su relación con las canchas no nació como una campaña temporal de visibilidad, sino como una apuesta de largo plazo. Desde sus primeras etapas, ADO impulsó ligas locales y apoyó equipos regionales, bajo una idea sencilla pero poderosa: el deporte y la movilidad comparten una misma misión, unir personas.
Del deporte local al futbol profesional
La relación de ADO con el deporte profesional tomó mayor fuerza en 2002, cuando se convirtió en patrocinador oficial de los Tiburones Rojos de Veracruz. Ese paso marcó el inicio de una presencia más estructurada dentro del deporte mexicano, con una visión basada en constancia, disciplina y permanencia.
Con el tiempo, la compañía amplió su participación más allá del futbol, llegando también al béisbol y a otras expresiones deportivas. La lógica siempre ha sido la misma: estar cerca de las comunidades y acompañar aquello que genera identidad.
Mientras muchas marcas buscan aparecer cuando hay reflectores, ADO ha optado por algo más complejo: estar presente en el camino, incluso cuando las cámaras no están encendidas.
El autobús oficial del Tri
Uno de los símbolos más claros de esta relación es el autobús oficial de la Selección Nacional de México. Desde 2007, ADO es el transporte oficial del Tri, acompañando al equipo en concentraciones, traslados y procesos deportivos.
Esta alianza acumula 19 años continuos y ha convertido al autobús en parte del entorno cotidiano de la Selección. No se trata solo de mover jugadores. Se trata de garantizar puntualidad, seguridad, concentración y comodidad para un equipo que carga con la expectativa de millones de aficionados.
El torneo de este año representa el quinto Mundial consecutivo en el que ADO acompaña el sueño mundialista de México. En casi dos décadas de relación, la empresa ha recorrido más de un millón de kilómetros ligados a distintos procesos deportivos del combinado nacional.
La operación es de alta precisión. Cada año se realizan más de 120 servicios especializados para atender a las distintas categorías de la Selección Nacional, con un autobús dedicado en exclusiva y unidades de soporte disponibles los 365 días del año.
Taqui Garduño: el operador que lleva ilusiones al volante
Detrás de una operación de este tamaño hay personas que hacen que el sistema funcione. Una de ellas es Eustaquio “Taqui” Garduño, con más de tres décadas dentro de la empresa y casi 20 años como conductor oficial de la Selección Nacional.
Su labor no se limita a manejar. Implica anticiparse, revisar cada detalle mecánico, llegar antes de tiempo y garantizar que el equipo viaje con tranquilidad. En una operación donde cada minuto cuenta, la disciplina del operador es tan importante como la planeación logística.
“Para mí esto no es solo manejar, es llevar las ilusiones de todo un país. Cuando los jugadores suben al autobús, mi prioridad es que se sientan seguros y tranquilos para que solo piensen en ganar. Ellos juegan en la cancha, pero el viaje hacia el triunfo empieza con nosotros al volante”, comparte Garduño.
Su testimonio resume una idea clave: el transporte también forma parte del rendimiento. Antes del himno, antes del vestidor y antes del primer pase, hay un traslado que debe salir perfecto.
Una operación que mueve millones
La participación de ADO con la Selección Mexicana es apenas una muestra de la capacidad operativa de la compañía. A nivel corporativo, la firma moviliza entre 455 y 520 millones de pasajeros al año, conectando rutas estratégicas en México, España y Centroamérica.
Esa escala coloca a MOBILITY ADO como uno de los actores relevantes en la movilidad de pasajeros. Su red permite conectar ciudades, regiones, destinos turísticos, centros económicos y comunidades que dependen del transporte terrestre para mantenerse activas.
En un país donde el autobús sigue siendo una columna vertebral de movilidad, la experiencia acumulada por ADO tiene un valor estratégico. No solo por la cantidad de pasajeros transportados, sino por la capacidad de operar bajo estándares de seguridad, puntualidad y continuidad.
México, el Mundial y la movilidad como experiencia
El contexto actual le da todavía más peso a esta historia. México se prepara para vivir el Mundial 2026 como una de las sedes más importantes del torneo, junto con Estados Unidos y Canadá. El país no solo recibirá partidos; recibirá visitantes, aficionados, medios, patrocinadores y una presión logística de talla global.
En ese escenario, la movilidad será parte central de la experiencia. El Mundial no se vivirá únicamente dentro de los estadios, sino también en los traslados entre ciudades, en las terminales, en las carreteras, en los hoteles y en los recorridos que conecten a los aficionados con la cultura mexicana.
Para miles de visitantes, conocer México también significará moverse por México. Y ahí, empresas como ADO tendrán un papel clave para extender la experiencia más allá del silbatazo inicial.
Desde el centro hasta el sur del país, la conectividad terrestre puede convertirse en una plataforma para acercar a los viajeros a destinos, comunidades e historias que forman parte de la identidad nacional.
Más que transporte: pertenencia
La apuesta de ADO por el deporte confirma una visión empresarial que va más allá de la operación diaria. La compañía ha entendido que el transporte de pasajeros también construye pertenencia.
Mover a un equipo, a una afición o a una familia rumbo a un partido implica algo más que cumplir una ruta. Significa participar en un momento emocional, en una historia compartida y en una experiencia que muchas veces se queda en la memoria.
En una industria donde muchas marcas buscan notoriedad inmediata, ADO ha construido valor desde la permanencia. Su presencia no depende solo del evento grande, sino de los trayectos cotidianos que sostienen la movilidad de millones de personas.
Porque el deporte une, pero el camino también cuenta. Y en México, muchas grandes historias empiezan precisamente ahí: arriba de un autobús, rumbo a una ilusión.



