
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) anunció que a partir del 4 de mayo próximo aplicará restricciones en los horarios de cruce para camiones sin carga en el puerto fronterizo de Eagle Pass, Texas. La medida, publicada por el Periódico La Voz, busca racionalizar el flujo vehicular en uno de los pasos fronterizos más transitados del corredor México–Estados Unidos, que ha experimentado saturación creciente en los últimos meses.
El ajuste en los horarios de cruce afectará principalmente a las unidades de regreso vacío, que representan un volumen significativo del tránsito diario en Eagle Pass–Piedras Negras. Los transportistas y operadores logísticos de ambos lados de la frontera deberán adaptar sus itinerarios y turnos de operación para cumplir con las nuevas disposiciones, lo que implicará costos adicionales en planificación, tiempos de espera y reorganización de rutas.
El corredor Eagle Pass es estratégico para el comercio bilateral entre México y Estados Unidos: por este punto cruzan diariamente cientos de camiones con mercancías manufacturadas, insumos industriales y productos agrícolas. La restricción de horarios en cruces vacíos puede generar efectos secundarios en la cadena de suministro, al modificar los tiempos de disponibilidad de unidades para carga en ambas direcciones.
Organizaciones del autotransporte como Canacar y sus contrapartes estadounidenses han solicitado a las autoridades de ambos países mayor predictibilidad en las políticas fronterizas, argumentando que los cambios abruptos en los procedimientos aduaneros generan ineficiencias logísticas que elevan los costos del comercio T-MEC. La medida se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la seguridad fronteriza y el control de flujos vehiculares comerciales.



