Choque regulatorio en EE. UU.: combate al cabotaje e inglés están afectando a operadores hispanos

jUna nueva etapa de regulación en Estados Unidos está teniendo un impacto profundo en los camioneros hispanos, especialmente aquellos que operan bajo visados temporales y cruzan la frontera para transportar carga. Dos frentes principales —el combate al cabotage y la estricta aplicación de los requisitos de competencia en inglés— están reconfigurando la participación de conductores mexicanos en el mercado de transporte estadounidense y generando debate en la industria y entre los propios conductores.
🔎 1. Represión al cabotage: fin de prácticas toleradas
El cabotaje —la práctica de que conductores con visados B-1 (negocios temporal) realicen traslados de carga dentro del territorio estadounidense— ha sido foco de atención de autoridades y organizaciones del sector. Aunque la ley federal lo prohíbe, muchos camioneros mexicanos fueron contratados por empresas para realizar viajes domésticos dentro de EE. UU. una vez cruzaban desde México con mercancía internacional.
En los últimos meses, el endurecimiento de la fiscalización ha tenido efectos tangibles: más de 100 visados B-1 han sido revocados en un solo periodo reciente, generalmente vinculados a detenciones por presunta violación de las normas de cabotaje en zonas como Calexico, California. Algunos conductores han contado que fueron coaccionados por empleadores a hacer rutas internas aunque sabían que no estaban permitidas.
Este giro responde en parte a demandas de asociaciones como la American Trucking Associations, que piden a las autoridades hacer valer las normas existentes y frenar lo que consideran competencia desleal dentro del mercado interno de transporte.
🗣️ 2. Exigencia de inglés: una barrera para hispanohablantes
Más allá del cabotaje, la administración estadounidense ha vuelto a hacer cumplir —¿e incluso ampliar?— las reglas para que los camioneros demuestren competencia en inglés como parte de los requisitos de la licencia comercial (Commercial Driver’s License, CDL). Aunque esta exigencia ya existía, su aplicación práctica se endureció en 2025, con inspecciones y evaluaciones que pueden dejar al conductor “fuera de servicio” si no demuestra suficiente comprensión y uso del inglés durante controles o interacciones con oficiales.
Para muchos hispanohablantes, sobre todo quienes operan rutas internacionales o cruzan frontera de manera frecuente, esto ha significado un desafío operario y laboral:
- Algunos camioneros han tenido que estudiar inglés durante sus periodos de descanso para intentar cumplir con la regla.
- Otros consideran que la medida es innecesaria y que su trabajo no requiere niveles avanzados de inglés para operar con seguridad. (Fleet Owner)
Organizaciones del sector han señalado que, aunque la intención es mejorar la seguridad y comunicación en carretera, la exigencia puede generar discriminación indirecta y retirar de operación a conductores veteranos que cumplen su labor sin dificultades técnicas en tráfico real.
📉 3. Efectos en la operación transfronteriza y en el mercado laboral
La combinación de estas políticas está teniendo ramificaciones en la disponibilidad de conductores y en la logística transfronteriza:
- 🔹 Reducción de conductores disponibles: Algunos camioneros han sido sacados de rutas o han perdido permisos por cabotage o por no superar una evaluación de inglés, reduciendo la fuerza laboral disponible para flotas que dependen de operaciones México-EE. UU.
- 🔹 Presión sobre rutas y disponibilidad de capacidad: Si menos conductores cruzan o si conductores existentes son retirados del servicio, la capacidad de transporte en ciertos corredores clave de Norteamérica puede verse afectada, encareciendo servicios y alargando tiempos de entrega.
- 🔹 Mayor inversión en capacitación: Empresas mexicanas y estadounidenses han empezado a ofrecer clases de inglés y programas de certificación para preparar a sus operadores ante estos requisitos, una adaptación que implica tiempo y recursos. (Fleet Owner)
Debate: seguridad vs. oportunidad laboral
El endurecimiento de cabotaje y las reglas de inglés tienen defensores y críticos:
- ✅ Defensores regulativos argumentan que hacer cumplir estas normas protege la seguridad vial y evita distorsiones en el mercado laboral del transporte estadounidense.
- ❌ Críticos dentro de la comunidad hispana y del transporte internacional sostienen que las medidas pueden ser arbitrarias, difícilmente medibles en carretera y punitivas para trabajadores que ya enfrentan escasez de oportunidades. (Fleet Owner)
💡 Conclusión: una industria en transición
El transporte transfronterizo entre México y Estados Unidos está acumulando regulaciones que buscan reforzar la legalidad, la seguridad y la protección de conductores. Pero las nuevas reglas de cabotage y de dominio del inglés están obligando a camioneros y operadores a adaptarse rápido o enfrentar barreras operativas y laborales. Para las flotas mexicanas y multinacionales que dependen de personal bilingüe o hispanohablante, el reto es diseñar estrategias de capacitación, cumplimiento jurídico y logística que aseguren continuidad sin caer en sanciones o pérdida de personal operativo.





