
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y la empresa PASE formalizaron una alianza estratégica orientada a fortalecer el uso del pago electrónico en las casetas de cobro de las carreteras federales mexicanas. La firma del acuerdo, encabezada por Augusto Ramos Melo, presidente nacional de CANACAR, y Alexis Reséndiz, director general de PASE, marca un paso clave en la transición digital que enfrenta el sector del autotransporte de carga ante la obligatoriedad del TAG electrónico en todas las plazas de cobro de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), prevista para enero de 2026.
Durante el encuentro, Ramos Melo reconoció los avances tecnológicos del sistema, pero señaló con claridad dónde está el verdadero cuello de botella: “Los tags sí funcionan; el problema son las antenas que tiene el concesionario”, afirmó el líder del gremio transportista. En ese sentido, subrayó que la transición requiere escalar el nivel operativo con un uso más intensivo de tecnología, y que el tema debe trasladarse a escala federal para que los recursos destinados a infraestructura del país se orienten a resolver las necesidades reales de movilidad y cruces en las plazas de cobro.
Por su parte, Alexis Reséndiz destacó los beneficios concretos que la transición al pago electrónico traerá al autotransporte de carga: reducción de tiempos de cruce en casetas, facilidades administrativas para las empresas transportistas y, de manera significativa, la prevención de actos de corrupción que históricamente han afectado al sector en los puntos de pago manual.
No obstante, Reséndiz también fue enfático en dimensionar el reto. CAPUFE opera más del 40% de la red de cuota, lo que implica no solo campañas para un cambio cultural orientado a incrementar el uso de sistemas electrónicos, sino también la dotación de infraestructura y tecnología en dichas plazas. Agregó que PASE, con una red de 190 mil puntos de venta en el país, no instala el equipamiento en las plazas de cobro — esa responsabilidad recae en los concesionarios —, por lo que resulta indispensable una coordinación estrecha para que los operadores instalen los equipos compatibles y la firma se conecte a ellos de manera eficiente. Gestión
La alianza entre CANACAR y PASE adquiere especial relevancia en el contexto de la agenda que Ramos Melo trazó al asumir la presidencia de la cámara en marzo de 2026, donde la digitalización y la modernización operativa del sector figuran como ejes centrales de su gestión. Con más de 200 mil empresas y la responsabilidad de mover más del 80% de la carga terrestre del país, el autotransporte mexicano no puede darse el lujo de transitar hacia la obligatoriedad del TAG sin resolver antes los problemas de infraestructura que hoy limitan su adopción.
El siguiente paso, según ambas partes, es escalar el diálogo al nivel federal para gestionar que los programas de inversión en infraestructura carretera contemplen de forma explícita la modernización tecnológica de las antenas y sistemas de cobro en toda la red concesionada.



