
La SICT y Gobernación sostuvieron una reunión con dirigentes del autotransporte de carga para revisar las demandas del sector. Seguridad carretera, infraestructura y condiciones de operación permanecen entre las principales preocupaciones de la industria.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y otras organizaciones transportistas avanzaron en las negociaciones con el Gobierno federal, luego de sostener una reunión con funcionarios de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Secretaría de Gobernación (SEGOB), como parte del seguimiento a los compromisos establecidos tras el paro nacional del pasado 26 de octubre.
El encuentro, celebrado el 30 de octubre y cuyos resultados fueron difundidos durante los primeros días de noviembre, permitió revisar los planteamientos de la industria y establecer mecanismos de seguimiento para atender las principales problemáticas que enfrenta el autotransporte federal.
La reunión contó con la participación de representantes de CANACAR, la Organización Integradora de Derechos Convencionales (INDECO), la Federación Mexicoamericana de Transportistas (FEMATRAC) y la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC).
Gobierno y transportistas buscan acuerdos concretos
La mesa de diálogo fue encabezada por Tania Carro Toledo, subsecretaria de Comunicaciones y Transportes; Sergio Tonatiuh Ramírez Guevara, jefe de la Unidad de Gobierno de SEGOB; y Luis Ruiz Hernández, director general de Autotransporte Federal.
También participaron funcionarios de la Dirección General de Carreteras y de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), organismos relacionados directamente con la infraestructura y operación de las carreteras federales.
Durante la reunión, los representantes del sector presentaron sus necesidades y propuestas, mientras que las autoridades revisaron los avances de los asuntos planteados anteriormente.
Como resultado, ambas partes acordaron establecer mesas de trabajo específicas con la participación de las dependencias competentes, a fin de dar seguimiento puntual a las solicitudes de los transportistas.
Sin embargo, el comunicado oficial no detalló fechas para las siguientes reuniones ni compromisos específicos con plazos de cumplimiento.
Seguridad, infraestructura y costos operativos, los grandes pendientes
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de creciente preocupación por las condiciones en las que operan las empresas de autotransporte de carga en México.
Entre los principales temas que motivaron las movilizaciones de octubre destacan la inseguridad carretera, los robos al transporte de mercancías, las extorsiones, el deterioro de la infraestructura y las presiones fiscales que afectan a las empresas transportistas.
El pliego de demandas también contempla asuntos relacionados con seguridad social y condiciones laborales, particularmente relevantes para los pequeños transportistas y operadores independientes.
Estos problemas tienen consecuencias directas sobre la competitividad de la industria, al incrementar los costos de operación y comprometer la seguridad de los conductores.
La necesidad de fortalecer la vigilancia en carreteras federales, mejorar las condiciones de tránsito y establecer mecanismos efectivos para combatir los delitos contra el autotransporte continúa siendo una de las principales exigencias del gremio.
Del paro nacional a las mesas de negociación
El encuentro forma parte de una nueva etapa de diálogo entre el sector transportista y el Gobierno de México, después de las manifestaciones y bloqueos registrados el pasado 26 de octubre en diferentes entidades del país.
Las movilizaciones llevaron a las autoridades federales a establecer una ruta de negociación que permitió suspender las protestas y restablecer la circulación en las principales vías de comunicación.
El 27 de octubre, la Secretaría de Gobernación anunció un acuerdo con CANACAR y otras organizaciones para retirar los bloqueos y atender las demandas mediante reuniones con las instituciones correspondientes.
Entre los asuntos considerados se encuentran seguridad carretera, infraestructura, cuestiones fiscales, seguridad social y condiciones laborales.
La reunión con la SICT representa una continuación de ese proceso de negociación, ahora enfocado en dar seguimiento institucional a los planteamientos de la industria.
El reto: transformar el diálogo en resultados
Aunque las autoridades federales reiteraron su disposición para mantener una política de puertas abiertas, el verdadero desafío será convertir las mesas de trabajo en medidas que produzcan mejoras verificables para las empresas y los operadores.
Para el autotransporte de carga, los resultados deberán reflejarse en carreteras más seguras, mejores condiciones de infraestructura, menores obstáculos administrativos y un entorno operativo que favorezca la competitividad.
El diálogo institucional representa un avance después de las movilizaciones nacionales; sin embargo, todavía falta conocer los compromisos específicos, sus responsables y los plazos para su implementación.
La industria permanecerá atenta a los siguientes encuentros, especialmente por la relevancia que tiene el transporte de mercancías para las cadenas de suministro, la actividad industrial y el comercio nacional e internacional.
Por ahora, las protestas dieron paso a las negociaciones, pero las principales demandas de los transportistas siguen a la espera de resultados concretos.



