
Amazon acelera su apuesta por la logística autónoma y ya opera su servicio Prime Air en Reino Unido, donde algunos pedidos pueden llegar en menos de una hora mediante drones.
Amazon dio un nuevo paso en la automatización de la última milla al desplegar por primera vez fuera de Estados Unidos su servicio comercial de entregas mediante drones, una tecnología que busca reducir drásticamente los tiempos de distribución de paquetes pequeños.
La compañía realiza operaciones desde febrero en un centro de distribución ubicado en Darlington, Inglaterra, convirtiendo al Reino Unido en el primer mercado internacional donde Amazon ofrece entregas comerciales con su plataforma Prime Air.
El servicio utiliza el dron MK30, desarrollado por Amazon para transportar paquetes de hasta cinco libras, aproximadamente 2.2 kilogramos, y realizar entregas en 60 minutos o menos después de que el cliente confirma su pedido. La aeronave puede alcanzar velocidades cercanas a 70 millas por hora.
Actualmente, Prime Air está disponible para determinados clientes ubicados dentro de un radio aproximado de 7.5 millas del centro logístico de Darlington, principalmente viviendas que cuentan con jardín, entrada vehicular o un espacio adecuado donde pueda realizarse la entrega. Millones de productos que cumplen con los requisitos de peso y dimensiones son elegibles para este sistema.
Durante la compra, Amazon utiliza mapas satelitales y sistemas de inteligencia artificial para identificar posibles zonas de entrega dentro de la propiedad del cliente. Posteriormente, el usuario selecciona el punto donde desea recibir el paquete.
La operación combina automatización aérea y terrestre. Dentro del centro logístico, robots móviles trasladan los pedidos hasta los trabajadores encargados de colocarlos en empaques especiales para Prime Air antes de cargarlos en los drones.
Drones, robots y última milla
El MK30 incorpora cámaras, sensores y tecnología de detección y evasión de obstáculos que le permiten modificar su trayectoria frente a aeronaves u objetos inesperados. Además, puede operar bajo lluvia ligera y diferentes condiciones de temperatura y viento. Si el clima representa un riesgo, la opción de entrega mediante dron simplemente desaparece del proceso de compra.
Amazon asegura que el desarrollo del MK30 requirió más de 5,100 vuelos de prueba y alrededor de 900 horas de vuelo, con sistemas críticos redundantes para disminuir la posibilidad de fallas durante la operación.
La expansión internacional de Prime Air marca otro cambio importante para la industria logística: el dron comienza a dejar de ser un experimento para convertirse en un vehículo real de última milla.
Para empresas de transporte y paquetería, el mensaje es bastante claro: los camiones seguirán moviendo el volumen, pero una parte creciente de las entregas urgentes, ligeras y de corta distancia podría terminar viajando por el aire.



